Por supuesto hay muchas opiniones distintas sobre los estadounidenses, como muestran los comentarios anteriores. Para mí, parece que hay una profunda dicotomía entre el tratamiento de estadounidenses como un grupo en general, y el tratamiento que he recibido como una individua acá. En general, los argentinos tienen ideas preexistentes sobre la cultura estadounidense, y perciben las masas de turistas en lugares turísticos como parte de esa cultura. Sin embargo, al nivel individual, mis amigos argentinos tienen la capacidad de distinguir entre la cultura estadounidense y las personas estadounidenses que conocen. En particular, cuando explico que no estoy de acuerdo con la política de Bush, los argentinos parecen aliviados por saber que no todos los estadounidenses comparten la ideología que plantea nuestro gobierno.
Además, muchos argentinos tienen la idea que a los estadounidenses no nos importan ninguna cultura extranjera, así que son más amables conmigo cuando se dan cuenta de que realmente tengo interés en su cultura. Por ejemplo, cuando fui a una marcha al congreso nacional, los otros participantes quedaron muy sorprendidos de que nosotras (tres estadounidenses) quisiéramos participar en la marcha, pero también estaban impresionados y nos trataron con mucho respeto.
En mi universidad también (en las dos materias en que soy la única extranjera) nunca se les ocurrió a mis compañeros argentinos que un estadounidense quisiera estudiar en su facultad, pero mi presencia les intriga. Después de entender que quiero inundarme en la cultura y aprender sobre la perspectiva argentina, me aceptan con una mente abierta porque ven que yo también tengo una mente abierta. En cambio, hay muchos otros extranjeros en mi tercera materia, y ahí estorbamos más porque somos como una masa. Por ejemplo, a los argentinos les molesta que la profesora se detenga a explicar los trasfondos que ellos ya entienden (y su molestia es bien entendible). Pero al mismo tiempo algunas personas en esa clase han sido muy amables conmigo al nivel personal, y ahí aparece otra vez la dicotomía que describí antes. Entonces, he quedado impresionada con la manera en que los argentinos (por la mayoría) me dan la oportunidad de expresarme como individua, cualesquiera que sean sus impresiones de la cultura estadounidense.
-Whitney Angell Leonard