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Queridos chicos
Verán que esto comienza con un enlace. Allí podrán encontrar un viejo artículo que yo escribí (está en inglés) para una conferencia, cuando estaba viviendo y enseñando en los Estados Unidos.
En lo personal, para mi el tema de la identidad siempre fue de mucha importancia, y no sólo impactó en toda mi experiencia de los 7 años que viví en EE.UU (creo que por eso los comprendo tanto en cada uno de los momentos de sus propias experiencias), sino que también determinó una reflexión muy profunda sobre mi propia tarea como profesora. Me encantaría que lo leyeran, y les agradecería mucho que lo comentaran, por varios motivos: 1) porque nunca fue compartido con mis estudiantes, 2) porque creo que ustedes han reflexionado muy intensamente y con mucho interés sobre el tema y 3) porque es una buena oportunidad para que vean que muchas de las cosas que ustedes relatan, también nos ocurren a los "profesores", sólo que muy pocas veces se genera un espacio de mutuo acuerdo y cariño como para compartirlas, ya que tanto los estudiantes como los profesores deben abandonar por un tiempo el rol tradicional y enfrentarse con todo lo que tienen de humanos.
El tema de la identidad es un tema muy complejo, que nos impulsa a poner en cuestión nuestra propia subjetividad, empujarla más allá para advertir que no somos sólo individuos, sino que estamos recorridos por historias culturales, sociales, de clase, de nación, y que nuestro lugar en el mundo y la relación con nosotros mismos está inevitablemente moldeada por todas estas cosas. Y no sólo eso, también lo están las percepciones que los demás tienen de nosotros.
Si no, ¿cómo explicar la necesidad de separar lo personal de lo político? Las miradas de los Otros culturales tienden a desdibujar la subjetividad de lo que miran, haciendo un todo homogéneo (y estereotípico) de lo que se percibe. Así, muchos de ustedes se han sentido en la necesidad de explicar que no por ser estadounidenses (americanos? norteamericanos? LA IDENTIDAD ES TAMBIEN CUESTION DE NOMBRE PROPIO) están a favor de Bush, o son inmensamente ricos, o responden al estereotipo que Hollywood y la industria cultural americana venden como "realidad". ¡Cuántas veces, como argentina, tuve que demostrar que YO no era la dictadura, ni Menem, ni respondía al estereotipo de "todas los argentinos son arrogantes, insoportables, desprecian al resto de América Latina!
Sin embargo, hay una instancia en que es posible acercarse al otro, habiendo derribado la barrera de que imponen estereotipos... lo que queda son personas con la cabeza y el corazon abierto. Claro que, como dice Wolf "hay de todo", pero eso también nos pasa en nuestra cultura.
Personalmente, creo que lo importante es precisamente la reflexión sobre nuestro lugar y el lugar de los otros, no desconocer la complejidad política, social y cultural de nuestras individualidades... Qué les parece?