Victoria Chia
Pomona College
Middlebury School in Latin America
Cuaderno Latinoamericano
Prof Liria Evangelista
Trabajo final
1 diciembre 2006
Voto por voto, casilla por casilla:
El efecto social y económico de la política mexicana 2006
Introducción.
Hoy, el 1 de diciembre 2006, representa un punto importante en la historia política de la República Mexicana. Hoy el sexenio presidencial del panista Vicente Fox termina oficialmente y empieza el sexenio del nuevo presidente. Lo que distingue la inauguración de hoy de la de los años pasados es que este año se van a declarar dos presidentes—el que fue elegido “legalmente”, y el que fue elegido “legítimamente,” según mucha gente del pueblo incluso los que siguen manifestando en sus tiendas amarillas en el zócalo de la Ciudad de México, Distrito Federal; en el centro histórico de Guadalajara; y innumerosos otros lugares por todo el país. ¿Cómo vino a pasar este fracaso? La respuesta está en una investigación retroactiva de la política de las elecciones mexicanas 2006 y la historia de ella.
El 2 de julio 2006 México entró una etapa importante en su historia sociopolítica. En esta fecha los ciudadanos mexicanos se fueron a las casillas y dieron una tacha para decidir quien seria el presidente nacional: Roberto Madrazo, el candidato del PRI; Felipe Calderón, el candidato del PAN; o Andrés Manuel López Obrador, conocido como El Peje por su acento tabasqueño, el candidato del PRD. Antes de las elecciones los medios hablaron de ellas como las primeras desde México se hizo una democracia con partidos políticos múltiples en 2000. La anticipación para esta inauguración de un proceso democrático, con partidos políticos múltiples y fe establecida en las instituciones políticas, era muy alta antes del 2 de julio.
Pero lo que pasó el 2 de julio no fue el proceso democrático y tranquilo esperado. En los días que siguió esta fecha, México experimentó manifestaciones, protestas, e inundaciones de gente en las calles de muchas ciudades, la más saliente de cuales era el Distrito Federal, de la que López Obrador fue alcalde. Todas las noticias mostraron las exigencias, en nombre del Peje y de la democracia, por un recuento de los votos a causa de las razones de fraude electoral.
Al fin, la victoria oficial se dio a Felipe Calderón, pero una porción significante del pueblo todavía considera que Andrés Manuel López Obrador es el presidente legítimamente elegido, citando fraude y cuentos equivocados del voto. Para una democracia frágil y un país en vías de desarrollo, las policías de el que va a seguir ser presidente al acabar el sexenio de Fox tendrá un impacto grande en el futuro nacional en términos políticos, económicos, y sociales. Este sexenio mexicano otorgará mucho aprieto a un pueblo que sigue exigiendo cambios apremiantes al sistema económico, social, y político. Este trabajo examinará la historia de la política mexicana, los eventos de las elecciones del 2 de julio, y las implicaciones de las elecciones para el desarrollo de la República Mexicana.
Historia política de México.
La política de México ha cambiado rápidamente en los últimos años. Dominado por 70 años por el PRI, el gobierno apenas se hizo una democracia con partidos múltiples en las elecciones del 2000, cuando fue elegido Vicente Fox, anteriormente el gerente de Coca-Cola y ex gobernador de Guanajuato, del PAN. Precediendo este desarrollo, la historia pos-colonialista nacional de México se incluye la independencia, el Porfiriato, y la Revolución Mexicana de 1910, resultando la formación del PNR, Partido Nacional Revolucionario) en 1928 por Álvaro Obregón, un líder revolucionario del estado de Sonora. Este partido evolucionó en el PRM (el Partido de la Revolución Mexicana) bajo de la administración de Lázaro Cárdenas en 1938, y cambió su nombre a PRI (Partido Revolucionario Institucional) en los años que siguieron. Durante los siguientes años de la herencia del PRI, los partidos en la minoría apenas sobrevivieron dada la dominación política, social, y cultural de este partido ocupante. El más fuerte de estos partidos marginales fue el PAN de tendencia conservadora, que nació en Jalisco donde estaba estudiando, el PRD (Partido Revolucionario Democrático) que nació en Michoacán, y el PT (Partido de Trabajadores), que para las elecciones del 2006 se unió con el PRD (Partido de Revolución Democrática).
En 1994, con la firma del TLCAN entre Canadá, los Estados Unidos, y México, otro ramo se brotó en la política mexicana. Esta fecha se nació la EZLN (Ejército Zapatista de Liberación Nacional) y la asociada organización civil La Otra Campaña, entes del pueblo que afirman que la política institucional mexicana ya no está funcionando y que abogan por un acercamiento alternativo a los problemas sociales de México. Al hilo de estos desarrollos políticos—la formación del PAN, PRI, PRD, y La Otra Campaña—llegamos a las elecciones del 2006 y la situación precaria socio-económico que las rodea.
El contexto socio-económico de las elecciones del 2006.
La política mexicana ha afectado mucho a la sociedad en los últimos años. Desde la crisis actual que comenzó con la administración priísta de Salinas-Gotarí, elegido en 1988, México ha perseguido un esquema económico de libre comercio, conocido en la comunidad mundial como neoliberalismo. El esquema culminó en la aprobación multinacional del Tratado de Libre Comercio de América Norte de 1994 (TLCAN), conocido como NAFTA en los Estados Unidos y firmado por Salinas-Gotarí en 1994 al terminar su sexenio presidencial. Este tratado requirió la liberación del mercado y comercio entre México y los Estados Unidos, animando la competencia económica y el crecimiento de las empresas grandes con el objetivo del bienestar de todos y tomando como hecho los conceptos de los llamados Consensos de Washington, bien conocidos en los cenáculos económicos neoliberales y consistiendo en el siguiente:
1. disciplina presupuestaria;
2. cambios en las prioridades del gasto público (de áreas menos productivas a sanidad, educación e infraestructuras);
3. reforma fiscal encaminada a buscar bases imponibles amplias y tipos marginales moderados;
4. liberalización financiera, especialmente de los tipos de interés;
5. búsqueda y mantenimiento de tipos de cambio competitivos;
6. liberalización comercial;
7. apertura a la entrada de inversiones extranjeras directas;
8. privatizaciones;
9. desregulaciones;
10. garantía de los derechos de propiedad.
Expresando estas ideas, el TLCAN continuó las proposiciones del Pacto de Solidaridad Económica suscribió por el presidente Miguel de la Madrid el 15 de diciembre de 1987, que propuso la “eliminación de subsidios…la reducción del arancel…y ajustes de precios y tarifas del sector público.” Desde el principio de la adopción del plan de desarrollo neoliberal, la República Mexicana ya lleva dos décadas de reforma neoliberal según las ideas principales de libre comercio, apertura económica, y un estado cuyo papel está disminuyendo en términos de su provisión de servicios sociales.
Sin embargo, el plan de neoliberalismo no ha llevado al pueblo de México todos los beneficios esperados y proyectados desde el principio. Es claro que globalización ha resultado en muchas cosas buenas para la sociedad. El efecto positiva de ella se puede ver en el desarrollo rápido del país en los últimos años, particularmente de las empresas grandes por el norte de la república y el crecimiento increíble de la tasa de exportaciones y de las ganancias traídas por inversiones extranjeras. La economía de México tiene uno de los ritmos de crecimiento más alta de todos los países americanos, especialmente en términos de su tasa de exportaciones al alza. El crecimiento es tanto que Carlos Slim, el hombre más rico en el mundo según la revista de negocios Fortune y dueño de TelCel, TelMex, y muchas de los otros medios de telecomunicación mexicana, vive en la República.
Sin embargo, además del crecimiento de las ganancias de las empresas grandes y el desarrollo socio-económico traído por las inversiones extranjeras, la brecha entre las clases socioeconómicas de México ha crecido con un ritmo increíble también. La fisura entre el más pobre y el más rico en la República alcanza niveles extremas, tal que, “según las Naciones Unidas (1998), 10% de la población más pobre contaba con 1.3 % del ingreso, mientras el 10% más rico absorbía 41.7%.” El efecto del neoliberalismo económico se puede ver particularmente en la pobreza extendida de los estados del sur de la república, donde la economía anteriormente dependió de la agricultura pero ahora no puede competir con los agricultores pesadamente subvencionados de los Estados Unidos. De hecho, la ironía es que los Estados Unidos, aunque recomienda fuertemente el concepto de “libre comercio”—o sea, la eliminación de subsidios, aranceles, y otras barreras artificiales—tiene el nivel más alta de subsidios agrícolas para la producción doméstica de maíz, y el nivel más alta de tarifas que está impidiendo la entrada de maíz producida en México en el mundo.
En estas regiones se desarrolló el movimiento social que dio nacimiento a La Nueva Alianza, conocido en los medios como el PRD y realmente formado de una alianza entre el PRD (Partido de Revolución Democrática) y el PT (Partido del Trabajo). Este partido aboga por el apoyo de los que el neoliberalismo ha excluido, dando voz a grupos marginales como las mujeres, los indígenas, los campesinos, y los pobres, cuyos intereses a veces no son incluidos en el discurso neoliberal de la hegemonía económica de la globalización. Paralelamente y en contraste a la visión política de la Nueva Alianza, ha desarrollado una campaña de política alternativa encabezada por la EZLN, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional, que aboga por una realidad política, económica, y social que existe afuera de las instituciones estatales. Su campaña se llama La Otra Campaña y existe bajo el liderazgo del Subcomandante Marcos con su llamativo pasamontañas cubriendo la cara en todas sus apariencias públicas. En respuesta a cada uno los acuerdos de comercio firmados por México y los otros países del Norteamérica, La Otra Campaña ha creado declaraciones de su propia agenda económica y social, “declaraciones” que valoran la soberanía de la nación, la autonomía del pueblo, y la justicia social en vez de la expansión de capital privada. Ya hay más de seis tales declaraciones que delinean una alternativa sostenible a la economía de neoliberalismo y negando los términos de los tratados como el TLCAN. El desarrollo de vehículos como La Otra Campaña, junto con la tasa bajísima de la porción de población que salen para votar, comprueba que la fe del pueblo mexicano en las instituciones políticas está en niveles extremadamente pequeños.
¿Que pasó en las elecciones de julio del 2006?
En las elecciones de julio del 2006, Andrés Manuel López Obrador representó al PRD como el candidato presidencial mientras que Roberto Madrazo representó al PRI y Felipe Calderón al PAN. Después de las elecciones, en las que Calderón fue declarado por el IFE (Instituto Federal Electoral) el presidente electo, se dio un conflicto de la legitimación del proceso electoral. Los perredistas declararon que se cometió un fraude electoral y elaboraron pruebas legales que duraron hasta el 5 de septiembre, cuando el IFE hizo su decisión sobre el recuento de los votos.
Las quejas de los que apoyaban al AMLO eran que en cada uno de más de 72,000 votaciones en varios distritos electorales, 10 votos a AMLO fueron sistemáticamente quitados. Dicen que:
Se alteraron miles de actas de casillas (más de 70 mil), se agregaron falsamente votos a Calderon y le robaron votos a López Obrador (al menos 1 millón y medio), se manipularon los programas de cómputo del IFE, se negaron al recuento de los votos en los distritos electorales a pesar de las evidentes inconsistencias en miles de actas y después violaron paquetes electorales sin el más minimo sustento legal.
Siguiendo las elecciones el 2 de julio del 2006 y a la luz de la decisión a favor de Calderón el 5 de septiembre, el tema de la política mexicana surgió con frecuencia desde mi llegada aquí. No se podía escapar de las noticias o de los asuntos que proclaman el azul y el blanco del PAN; el amarillo del PRD; o el rojo, el verde, y el blanco del PRI. La región donde pasaba mi semestre de intercambio, como el lugar de nacimiento del movimiento derechista de México desde la rebelión Cristero en 1928 y del PAN, es muy interesante por su falta de diálogo de las posibilidades de cualquier esquema político y económico afuera de la estructura panista. El sentimiento contra el Peje es tanto que muchas familias tapatíos con hijos que se llama Andrés bromaron de cambiar sus nombres a algo que no tiene nada que ver con AMLO. Esto pasó en la familia panista con que vivía brevemente durante mi período aquí en Guadalajara: la señora de la familia donde vivía anteriormente tiene un nieto que se llama Andrés, pero durante el período de las manifestaciones, la familia se bromaba que iban a cambiar su nombre para que no tenga el nombre de un “loco,” un ‘traidor,” o “un peligro a la democracia,” palabras que usaron para describir a Andrés Manuel López Obrador.
A pesar de esto, todavía se puede encontrar rinconcitos de resistencia en maneras sutilmente subversivas. Una madrugada en octubre en mi colonia, después de la decisión del IFE, vi a unos ciudadanos haciendo graffiti contra Felipe Calderón en un muro residencial, y entre el mar de pegatinas panistas o priistas en los parachoques de los autos tapatíos, de vez en cuando se puede ver una pegatina con la insignia amarilla y la lema ya familiar del Peje: “Sonríe, vamos a ganar.”
Conclusiones: Implicaciones de las elecciones para la dirección social, política, y económica de México.
El desmadre que pasó el 2 de julio ejemplifica los cambios que son necesarios para que México se haga desarrollado y suba su nivel de bienestar social, económico, y político. Aunque los medios las declararon un proceso democrático, muchos factores influyeron a las elecciones hasta que la legitimidad del proceso electoral se hizo cuestionable. El papel de los medios, de los sindicatos, y del gobierno ocupante torcieron bastante la dirección de las elecciones y terminaron afectando el resulto. Muchas críticas hablan de la “mediocracia” que hay en vez de democracia. Es decir que, en un país donde todas las telecomunicaciones son atenazadas por uno de TeleVisa o TVAzteca, ambos de cuales tienen eslabonamientos extendidos con el gobierno, es muy fácil manipular la mente de la gente según la agenda de los políticos grandes. Por tanto, no es solamente el proceso electoral y el cuento de los votos que exigen reexaminación por fraude, pero la institución poderosa de los medios y los intereses de ellos en los resultados políticos de cada elección.
Para un país en vías de desarrollo, cada policía implementada, cada acuerdo firmado, y cada decisión tomada tienen implicaciones muy impactantes para su pueblo. Por eso, el pueblo de la República Mexicana ya no se puede permitir un gobierno cojo o ilegítimo. No sistema es perfecto y en las llamadas democracias aún se puede encontrar los errores de las corrupciones y fraudes políticas, como vemos en el proceso electoral de no solamente México sino también en los Estados Unidos también. Lo bueno es que en la institución de democracia fue diseñada para que haya mecanismos para acotar y corregir estos errores. Lo malo es que, en las elecciones presidenciales del 2006, vimos un ejercicio de estos mecanismos exigidos por el pueblo, pero desafortunadamente, también vimos el fallo del sistema de tomarlos en cuento. Los perredistas todavía se consideran al Peje el presidente legítimo y verdadero de México, y el Peje ya declaró su intento de establecer un gobierno paralelo de las calles y sigue llamándose el presidente auténtico del México. Desde hoy, con la inauguración del sexenio oficial de Felipe Calderón, el pueblo de México procederá un país muy divido, con muchos cambios sociales necesarios y mucho más en juego.
OBRAS CITADAS
Aspe, Armella Pedro. El camino mexicano de la transformación económica FCE, México 1993.
Forbes.com.
Ibarra, David. Ensayos sobre economía mexicana. FCE, México 2005
María Serrano, Josep F., profesor de ESADE. “El ‘consenso de Washington’: ¿Paradigma económico del capitalismo triunfante?” Centro Cristianismo i Justicia. < http://www.fespinal.com/espinal/realitat/pap/pap46.htm > (30 noviembre 2006)
Muñoz Ramírez, Gloria. 20 y 10: el fuego y la palabra. Quebecor World Gráficas Monte Albán S. A. de C. V., Ciudad Juarez 2003.
Noble, John. México. Lonely Planet 2004
“Qué pasó en el recuento de los votos en Jalisco?” (folleto político) La Coalición por el bien de todos en Jalisco. Resistencia Civil Pacífica, prdjalisco@gmail.com
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