Patrick Swan

Para analizar las relaciones entre la sociedad moderna y la cultura indígena es importante entender una pregunta clave, ¿cómo logran convivir dos grupos dentro de una sociedad territorialmente definida, uno que rechaza cualquier sentimiento de individualismo y el otro que lo celebra? La respuesta es simple, no lo logran; en la historia siempre hay un ganador y un perdedor. Pues, en el caso argentina, el perdedor sigue luchando por su identidad y su derecho de vivir como vivían sus ancestros. Al ganador no le importa el perdedor porque ya ganó la guerra de civilizaciones. Sin embargo, hay que entender esta batalla de culturas que existe hoy en día en Argentina para intentar reconciliar los dos grupos para que no haya tanta exclusión social. Los dos grupos a los cuales refiero son lo que voy a llamar la sociedad moderna y la sociedad indígena. A través de analizar las diferencias entre las dos culturas es posible llegar a una conclusión de cómo incluir el pueblo indígena en la sociedad moderna y consecuentemente disminuir el nivel de pobreza dentro de la sociedad indígena.
Hace cuatro meses comencé una clase de la lengua quechua enseñado por Profesor Carmelo Sardino Ullpu (que es un indígena del sur de Bolivia que trabaja en todas las conferencias regionales para la unificación del pueblo indígena en la América Latina). Después de observar esta clase y más importante al profesor, logré entrar en la mente indígena y me di cuenta de que la batalla entre las dos civilizaciones es más amplia y profunda que yo había pensado antes. Mejor dicho, el conflicto y los prejuicios existen por los dos partidos, la sociedad moderna y indígena. Para aclarar, generalizo con el término de la cultura indígena en este texto con fines de enfocarme en el grupo más relevante a argentina, o sea, por medio de estudiar los quechua-hablantes. Hay dos aspectos que se destacan para entender el conflicto: la mentalidad indígena que se basa mayoritariamente en la historia y la tradición, y la desconfianza en el ‘hombre blanco’ a causa de la conquista española en la América Latina.
Uno de los problemas más grandes de la cultura indígena es que la sociedad moderna no reconoce y no les compensa por lo que ocurrió durante la conquista de América Latina. Para mostrar un ejemplo clave para entender esta mentalidad me refiero al Profesor Carmelo. Una clase Carmelo dijo, “¿Por qué siempre hablamos del homicidio armenio o los desaparecidos que sólo eran un poco más de 30,000 habitantes cuando más de 100 millones de indígenas fueron asesinados en estos 500 años?” (Ullpu 11 Sept.) Esto muestra que dentro de la mentalidad indígena existe no sólo una amargura enorme, sino también una continuidad histórica que llega hasta el día de hoy. La sociedad moderna por general ve el homicidio de los indígenas como un asunto de la historia que no tiene que ver con ellos porque ya pasó hace más de 500 años. Por eso, muchas partes de la sociedad moderna no entienden porque los indígenas no hacen un mejor esfuerzo para integrarse a la sociedad moderna. Es importante anotar que los ancestros son muy importantes para la sociedad moderna, pero es la base, o sea la cosa más fundamental a la sociedad indígena. La sociedad indígena no cuestiona a sus ancestros porque fueron ellos que continuaron y fundaron la cultura. Esta continuidad histórica que se ve en la mentalidad indígena ayuda a entender porque muchos en las comunidades indígenas no confían en el hombre blanco.
Carmelo dijo una clase directamente que cada generación enseña a la próxima que la comunidad indígena sólo sobrevive si no confía en el hombre blanco. La desconfianza en el hombre blanco ocurre parte por cuestiones ideológicas y parte por la exclusión social que se manifiesta a través de la política actual del gobierno argentino. La cuestión histórica tiene mucho que ver con la diferencia de ideologías y como se chocan. Aunque Carmelo no lo quiere admitir en términos simples, la ideología de la comunidad indígena idealiza un sistema comunista pre-moderna que se avanza a través de la tradición. La ideología comunista obviamente choca con las ideas de los conquistadores que eran mayoritariamente capitalistas, pero la parte de la definición que más afecta la relación entre las dos culturas es la tradición. Se choca principalmente con la idea del Renaissance y con la idea de buscar información. La sociedad indígena no busca información en la misma manera que la sociedad moderna. En este sentido, se podría hacer un paralelo con la choque entre el Medio Oriente y la sociedad moderna hoy en día, diciendo que la misma relación que existe hoy en con los indígenas en argentina. Carmelo dijo que muchos indígenas creen que el hombre blanco destruyó la tierra con la idea de avanzar y construir, quebrando el equilibrio entre la naturaleza y el ser humano porque el hombre blanco carece de conocimiento (Ullpu 4 Sept.). Así, podemos ver que el indígena piensa que el hombre blanco sólo quiere explotar todo por razones individualistas, lo que ellos distinguen como el capitalismo. Sería un gran error decir que el conflicto se basa en el capitalismo contra el comunismo porque es sólo un aspecto. En realidad, el problema para los indígenas no es el capitalismo en si mismo, sino el tipo de capitalismo expansionista que les robó de su tierra y hizo que su comunidad transformara a ser la parte más pobre que vive territorialmente dentro de la sociedad moderna. Sería mucho más apropiado distinguir el conflicto como un choque entre el individualismo y el comunitarismo.
La segunda parte de la desconfianza en el hombre blanco existe por razones más políticas de exclusión. Aunque existe el reconocimiento del pueblo indígena a partir de 1994 con la reforma constitucional (art. 75, inc. 17), el gobierno argentino todavía no aplica los cambios que hizo esta reforma y todas las reformas que la siguió (Zamudio). De una manera es un éxito que el gobierno reconozca el pueblo indígena, pero muchos lo ven como un juego político para no tener que confrontar el problema, o sea, una política no sincera. Desde el 1994 se puede ver el mismo patrón hasta el día de hoy en que el gobierno argentino no se encarga de aplicar las leyes e intenta solamente evitar el problema en vez de solucionarla. No digo que el caso indígena es el único caso en que este problema de evitar la aplicación de las leyes existe, sin embargo es un símbolo muy fuerte a la sociedad indígena de no compromiso. En Julio de 2006 Argentina se abstuvo del voto en la ONU para Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, lo que desilusionó el pueblo indígena argentino (Desilusión, Jujuy al día). Es todavía más simbólica porque los países de Mexico, Perú, Brasil, Cuba, Ecuador, Guatemala, y Uruguay todos estaban a favor mientras Argentina se abstuvo y evitó compromiso otra vez (Desilusión, Jujuy al día). Esto representa otro atraso en la compaña indígena para derechos porque no toma en cuenta la reforma de 1994 a la constitución argentina. Además de todo es otra razón por la comunidad indígena dudar la sinceridad de ayudar al pueblo indígena.
Al tomar en cuenta las diferencias entre las dos culturas, es fácil entender porque existe el conflicto y porque la comunidad indígena sigue rechazando la sociedad moderna. Para mí, la rechazan porque sienten rechazados por la sociedad en que intentan convivir. Hay un cierto resentimiento por razones históricas que hace que los indígenas se sientan y son excluidos por la sociedad. Como la sociedad moderna no entiende la otra cultura, exige que cambie para ser más parecida con ella. Esta integración puede ser vista como una tentativa de hegemonía de una parte de la sociedad sobre la otra. Sin embargo, como la cultura quechua es tan históricamente basada y tradicional, sus raíces no dejan que cambie; no dejan que la hegemonía tenga éxito e así no se integran a la sociedad. Además, como la cultura indígena no quiere integrarse a las normas de la sociedad moderna, parece que la sociedad moderna completamente la olvida para no tener que ocupar sus recursos con un grupo que ve como ignorantes. Este conflicto sólo perpetua los malos entendidos entre los dos grupos en la sociedad. Lo que la cultura indígena reconoce y no reconoce al mismo tiempo es que los conquistadores ganaron la batalla de civilizaciones. Infortunadamente, de un punto de vista de la integración social, los indígenas no tienen poder ni social ni política de cambiar la situación actual entre las dos civilizaciones (aunque siempre existe el sueño intangible de formar un país separado constituyendo el norte de Argentina, Chile, partes de Paraguay y Bolivia). Talvez hay que modificar algunas normas de su cultura para poder adaptarse mejor a la sociedad moderna. No digo esto por falta de respecto, sino por razones de supervivencia.
Y llegamos a las percepciones de la sociedad moderna hacia los indígenas. La semana pasada en el 3º Congreso Nacional de Políticas Sociales para la Inclusión Social, Fernando Calderón y varios otros políticos intentaban definir la palabra ‘pobreza’. Pues, para Calderón, inmediatamente hizo una alusión a la cultura quechua definiendo la palabra como la falta de solidaridad. Lo importante es ver la manera de pensar de Calderón y de la sociedad moderna. Es decir, se habla de pobreza y la consciencia va inmediatamente a la cultura indígena. Empíricamente con el respecto a la pobreza este tipo de pensamiento tiene razón, pero además es una tentativa de justificar la pobreza por razones culturales de los indígenas. Según su entendido de la cultura quechua, la falta de solidaridad es más grave que la falta de la satisfacción de necesidades básicas y mayor equidad. Menos mal, entonces, la pobreza para la cultura indígena que la pasa que los ciudadanos de la sociedad moderna. Pues, es parte de la cultura, ¿no? Otro ejemplo: cerca del pueblo de Humahuaca tuve un guía turístico que intentó explicarnos que a los indígenas no les importa que no tengan zapatos ni ropa porque no saben la diferencia. Entonces, ¿para qué preocuparnos con los indígenas si ellos mismos no están preocupados? ¿Es verdad la expresión que ignorancia es felicidad? ¿Es posible justificar la pobreza indígena por diferencias en cultura? Estos son preguntas importantes que la sociedad moderna tiene que hacer para reflexionar sobre sus políticas que muchas veces causan exclusión social, lo que sólo aumenta el nivel de pobreza si este tipo de ignorancia se perpetúa.
Salió un artículo en el Clarín el año pasado que presentó que 56 por ciento de argentinos tienen antepasados indígenas. Este reportaje científico que estudia la ADN permite, como el autor del artículo Selvina Heguy dice, “reconstruir el famoso ‘de dónde venimos’ de la humanidad” (Heguy). Este estudio es importante para la cultura argentina reconocer las raíces indígenas para balancear el europeísmo que ocurre desde el comienzo de la republica argentina. Concluyo diciendo que el problema de las civilizaciones es más cultural que política. Diría yo que hay que romper estas barreras culturales para aumentar la inclusión y la consciencia en argentina. El intercambio cultural, o sea, compartimiento de ideas, es una manera de crear una sociedad más próxima y más igual. De algunas formas existe este intercambio (i.e. las peñas, poesía, turismo, etc.); no estoy diciendo el contrario pero todavía falta la consciencia y los prejuicios que existen en la mente de muchos argentinos hacia los indígenas que hace difícil el asunto de inclusión social. A través de un mejor entendimiento entre los dos culturas puede ser que salga una tolerancia entre los dos grupos que aumenta cooperación por los dos lados del conflicto. Sólo a aumentar la cooperación entre la sociedad moderna y la sociedad moderna que los cambios van a ascender hasta el gobierno donde los cambios necesarios pueden ser hechos. Estoy diciendo básicamente que tiene que comenzar desde el pueblo argentino, o sea los ciudadanos argentinos para que un cambio profundo ocurra para disminuir la exclusión social e incluir el concepto de solidaridad dentro de todos los ciudadanos argentinos, no sólo una facción definida por la raza.

Bibliografía y Fuentes

3º Congreso Nacional de Políticas Sociales: Políticas y Accion Colectiva para la Inclusión Social

“Desilusión de los pueblos indígenas en la Argentina”. Jujuy al día: diario digital. Internet. Julio 02, 2006. http://www.jujuyaldia.com.ar/index.php?ID=24249

Heguy. Silvina. “El 56% de los argentinos tiene antepasados indígenas”. Edición Domingo 16.01.2005. www.Clarín.com

Ullpu, Carmelo Sardinas. Profesor de la clase de Quechua para iniciantes en la UBA.

Zamudio, Dra. Teadora. “Informe Anual -2005- Situación legal y social de los Pueblos Indígenas en la Rep. Argentina”. Derecho de los Pueblos Indígenas. Ediciones
Digitales, 2006.
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Otras Fuentes no citados

Entrevista con Dr. Norberto H. J. Muller, argentino y estudiante de Quechua. Ex-trabajador de las ONU

Experiencias en el Norte de Argentina en las provincias de Salta y Jujuy