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5 Marzo 2007
5 de marzo
Es fácil estar de vacaciones...sea una semana o tres meses, no tienes que ir estableciendo una vida nueva. Me acuerdo de mis otros viajes al extranjero, como quedé enamardo de la idea de ser "ciudadano internacional." Pero es mucho más fácil idealizar el extranjero que vivir en él y establecer una vida nueva. Vivir en el extranjero no es estar de vacaciones, es aprender a vivir como la gente de aquel lugar, frecuentar los mismos locales que ellos, comer la misma comida, entender sus puntos de vista, conocer la historia del barrio, de la ciudad, del país en el cual te encuentras. Resulta que vivir en el extranjero no es pan comido, es más bien un trabajo o una educación que podría durar años. Entonces como aplica todo esto a esta experiencia? Al llegar a Buenos Aires, todo parece maravilla: Todo es tan barato, tan bello, tan estimulante, me flipo, me vuelvo loco y resulta que no estoy viviendo a lo porteño, sino a lo turista, y resulta que no voy acostumbrándome a una vida nueva, estoy de vacaciones. Y como aprendo? Bueno, me toca preguntar, conversar, observar, por ejemplo: le dije a un amigo del coro con el que estoy cantando "Voy a Uruguay este fin de semana con unas amigas, quieres venir," Jajaja, "y pensás que puedo costear un viaje así?" Entonces, en vez de proponer lo que YO quiero hacer, debería preguntarles, "que es que ustedes van a hacer? Puedo acompañarlos?" Y bueno, quizá no sea lo que me gusta, pero estoy aprendiendo algo, no? Lo que les gusta, y lo que se hace acá, en vez de lo que YO quiero hacer acá. Debería aprender cómo es Buenos Aires, no qué me gustaría que fuera.
fui yo, Ezra, que escribió el último comentario
7 de marzo
en mis primeros días aca en buenos aires, no me he sentido ningún "shock" cultural, en vez, es más un sentimiento de sorpresa, de pensar que ahora, estoy viviendo aca. aún al principio unas veces me siento muy turistica con mi plano en mano y mis dificultades con los colectivos, etc., a la vez, poco a poco, mi vida porteña está formándose. vivo en caballito, un barrio lleno de sólo porteños, y por eso, a mi me encanta. no hay recomendaciones para restaurantes o cafes o museos o edificios históricos en ningún guía para caballito, y es que, para yo encontrar el mejor lugar tomar un café, o el mejor lugar para empanadas, y necesito hacerlo a mi misma. a mi me encanta, que cada día, cuando salgo de mi piso, es una aventura: una exploración para buscar el colectivo correcto, para encontrar un almuerzo barato y rico, o para parecer lo menos gringa que puedo con mi pelo rubio.
de esta experiencia tan independiente también viene la soledad inevitable. soy de una cuidad grande, pero porque es mi hogar, nunca me siento el anonimato, y ni me siento aca. esta cuidad es llena de millones de personas, cada uno con su historia propia, pero yo puedo ver un carácter muy fuerte de la cuidad de buenos aires. los cuidadanos vienen de italia, alemania, españa, uruguay, japón, y casi cada otro país en el mundo, pero todos tienen un carácter muy fuerte de la vida porteña. aunque esta cuidad es llenísima de vida y energía, también hay un tono de tristeza aca, en la resonación del derrumbe económico, en los ecos de las abuelas de los desaparecidos, en la desconfianza increíble de su propio gobierno. aunque es un cambio estimulante del mundo chiquito de middlebury, a la vez, es dificil sentir el peso de estos problemas escritos por las paredes en graffiti. si, es muy fácil huir de los problemas, y vivir como extranjera, notando sólo el tipo de cambio favorable, la carne y vino riquisimos, a arquitectura impresionante, y la vida noctunal increíble, pero a la vez, yo sé que poco a poco, necesito encontrar una manera de enfrentarme a estos problemas como porteña, no como extranjera.
lo siento, fui courtney que escribió el último...
Encuentro demasiado difícil explicar como estas ultimas semanas han afectado mi vida. Siendo como si mi experiencia es extremadamente difícil pero a la ves muy natural. En mi vida nunca he viajado fuera del país y cuando viajaba dentro el país nunca lo hice sola. Los primeros días aquí fueron los mas duraos en que no pude concentrarme mucho en las posibilidades que se encuentran en esta cuidad de Xalapa, sino pensaba mas en lo que extraño a mis queridos en los EEUU y la soledad que lleva un lugar nuevo. Siento que me afectó mas el estar sola que el estar perdida en una cuidad nueva. Con el tiempo todo esto va cambiando. Desde que llegue a Xalapa tuve una meta, de que cada día saldré a ver algo diferente que la cuidad ofrece. Puede ser un café, un museo, una marqueta, un concierto, lo que sea. Quiero sumergirme en la cuidad, quiero ser mexiquense. Los días parecen pasar con mas tranquilidad, hablo con la gente aquí y que muchas veces no notan que soy extranjera- no puedo explicar con palabras lo tanto que eso me alegra. Siento que en realidad estoy logrando lo que vine hacer.
Noto que cuando hablo con personas de aquí o cuando voy a tomar un café con alguien, los temas de nuestras conversaciones van cambiando. Al principio fue como se siente ser una extranjera, o como se siente estar en un lugar completamente diferente de los EEUU. Las conversaciones ya son mas dirigidas hacia los problemas políticos de México, o el sistema escolar, o también los lugares que vamos a ver. O sea, siento que con el a paso del tiempo los problemas, las alegrías, las diversiones de Xalapa, de México, van hacer mías como mexiquense y no como extranjera.
-cristina
Recuerdo que mi primer viaje en subte al primer día de orientación acá en Buenos Aires, miré con cuidado a la gente, mis compañeros nuevos en eso hogar nuevo. Noté gran diferencias--soy más alta que la mayoría de las mujeres (y muchos hombres, también), el piel es más blanco, especialmente después del invierno en Middlebury, llevo ropa distinta, llevo un plan de la ciudad, todo es distinta. Eso primer viaje, me sentí como una extranjera en vacaciones. Con todo el tiempo libre para descubrir la ciudad, y con los recursos de disfrutar los restaurantes y museos en las guías, todavía me siento como una turista que regresará a los Estados Unidos y el mundo cómodo de Middlebury.
Sé que este sentimiento dejará con tiempo y el comienzo de clases. Estoy disfrutando el proceso de conocer una ciudad tan grande, tan nueva que cualquiera he visitado en mi vida, especialmente sola. Pero esa no es la verdad completa porque no me siento acá--cada día, conozco un poquito más porque aprendo un poquito más del castellano. El idioma abre las puertas más emocionadas al alma de la ciudad. Sé que siempre parecería como extranjera, hablaría como extranjera, y en verdad, sería extranjera después de solamente 5 meses acá. Quiero que alguién haga el error que soy porteña (ayer, una mujer pensó que fuera brasileña, y me divertí mucho). Pero en ese tiempo corto en Buenos Aires, quiero hacer que puedo para descubrir la vida porteña, no turística.
Cuando ceno con la familia cariñosa, cuando charlo con una porteña en la calle después de la pregunta inevitable sobre direcciones, cuando comprendo un poco más de las palabras amorosas o enojadas en las paredes, cuando leo un artículo sobre los Estados Unidos desde la perspectiva porteña--pienso y espero que esas experiencias harán una mezcla casi indefinitiva, una memoria intangible y adentro que puedo llevar después de los 5 meses--más fuerte que ninguna experiencia túristica de compras o comer en los restaurantes recomendados por las guías estadounidenses.
Amy McCowan
Antes de llegar aca en Buenos Aires, pensabab que la experiencia habria muy similar que mis experiencias vivir en Nueva York. Los dos son ciudades grandes, con mucha gente, diversidad de vida y lleno de actividad. Sin embargo, desde mi primer dia aca hasta ahora, me siento mucho de este "culture shock" de que todos hablen. Creo que la vida en Bs As para las mujeres es algo distinto y tendra mucho tiempo para acostumbrarse. Cada vez que salgo de mi casa, me molstan los hombres! Bueno, ese occure en los Estados tambien, pero el nivel de "commentarios" de los hombres aca es ridiculo, con el fin de que no siento muy comoda caminando por la calle en mi propio barrio. Todo me dicen que es una diferencia 'cultural' pero creo que la cultura masoquista no es algo que quiero acostumbrarme.
Durante el dia es algo que me molesta pero en la noche, tengo miedo de caminar sola en la calle. Si, tenia una experiencia de 'mala suerte' cuando fue robada, pero eso es algo diferente. Es imposible para una mujer, especialmente para mujer joven, ser invisible en esta ciudad.
No se si los chicos se dan cuenta de la experiencia de las chicas aca pero para mi, es la cosa mas frustrada.
-Dina Magaril
Cuando llegué a Buenos Aires no me di cuento había llegado a mi nueva casa por las siguientes meses. Todo era diferente y nuevo, no podía enfocarme en los detalles. No sabía por donde empezar para conocer esta cosa nueva y grande.
Poco a poco cuando empecé de tener deberes y planes que me forzó salir y navegar fuera de mi calle, empecé a VER la ciudad otra vez, esta vez con muchos más detalles. También estoy empezando a sentir que tengo un vínculo con la ciudad. Siento más cómoda en las calles. Mi requisito loca aventura en colectivo cada día (al fin de la cual yo terminaba por lo menos 10 cuadras mas lejos de donde quería ir) ha sido reducido a una aventura semanal. Yo sé como pedir fotocopias o un taxi o un café o un boleto para el subte. Yo sé que acá el papel es un poco más grande, las calles llena de agua cuando llueve, TODOS quieren hablar del tiempo y NADIE quieren ser separados con sus monedas. Sé que no voy a aprender toda la información necesaria de una vez cuando pido aclaración de un sistema.
Lo lindo de todo esto es que no voy a parar de aprender cosas nuevas, y con una actitud positiva y paciencia la aventura va a seguir siendo interesante.
-Charlotte Riggs
"Es una experiencia," Liria nos dijo el primer dia en Buenos Aires...y no existen otras palabras para describir la situacion en Buenos Aires. A veces me pregunto, "porque elijo un programa de otra universidad, con estudiantes que no conozco...un programa donde necesito hablar y pensar cada dia en espanol?" Pero un programa como Middlebury es necesario para entender y ver otra cultura. Es la unica manera para hacerlo. Muchas estudiantes se van al extranjero pero despues de la experiencia no han aprendido la lengua del pais porque pasaban la mayoria del tiempo con estudiantes como ellos, de EEUU. Entiendo que es divertida, comoda, y facil para estar con amigos, pero estoy muy contenta con la decision de Middlebury...
Sin embargo tengo muchas historias, muchos momentos que captan mi experiencia en Buenos Aires hasta ahora. He sentido la soledad-pero es una soledad lleno de la libertad. El dia de la semana pasada cuando obtuvieramos las visas, es un dia que no pude olvidar. Era un disastre. Me olvide el pasaporte, el cajero automatica tomo mi tarjeta de credito, habia lluvia, estaba bastante mojoda y sola, corriendo por las calles-pero aun en momentos como eso, como estoy sola en una ciudad extrana, estoy completamente satisfecha con la decision para venir a Buenos Aires...Y estoy muy emocianada para hacer amistades, acostumbrarme a la cultura y vivir la vida loca Buenos Aires!
Déjame contarte de la vida de Esteban Chispas Cabeza en la famosa tierra de los mariachis originales de Guadalajara. De veras después de estar aquí por más de dos meses he casi agarrado la onda de ser mexicano. Hay que tener una capacidad de tomar tequila, saber cómo hacer la mezcla correcta de Squirt, tequila, limón y sal alrededor del borde del vaso. Hay que aprender a correr de parada a parada de camión por si acaso el chofer tenga flojera y al ver un solo güero en la esquina no le atraiga parar. Por desgracia el gobierno de la ciudad no les paga un salario fijo ni tiene requisitos para ser chofer. Cualquier tipo de persona se puede meter en el trabajo, lo cual normalmente significa que la mayoría de los camiones manejan a una velocidad por las calles de 70 millas por hora. Me quedé pasmado de cómo volé de mi silla la primera vez que mi camión chocó con un tope, yéndose más o menos a la susodicha velocidad. Todavía me duele la espalda. Cuando un amigo mío me preguntó qué extraño más de los Estados Unidos, sin pensar le dije que mi carro. Es increíble cómo la transportación pública te saca la energía.
Otro aspecto medio chido de México son las papelerías. No hay muchas personas que compran libros sino que llevan la materia importante de cada clase a la papelería para sacar copias. Por consiguiente, como yo no quiero gastar dinero tampoco (mucho mejor comprar tacos de pastor aquí en la misma cuadra de mi departamento) he sacado más o menos trescientas copias ya, la cuales tengo bien guardadas en el piso de uno de mis cuartos. En realidad, quería guardarlas bien pero se mezclan y me harta pues – es un desastre total en que casi nado adentro para encontrar el capitulo específico que necesito cada día. Sin embargo tengo que decir que me da tristeza ver las caras de los pobrecitos empleados que trabajan en las papelerías cada vez que llevo un libro de más que cien páginas para sacar copias. Derraman su llanto al ver el libro, y de veras no aguantaría un trabajo así. Tarda como quince minutos para que puedan pasar cada página por la maquina y quién sabe cuantas cortadas chicas reciben de los papeles.
Es una lucha eterna evitar el polvo aquí en Guadalajara. Por ejemplo, puedes barrer y trapear la casa en la mañana de un día y la mañana siguiente tendrás un montoncito de polvo debajo de la ventana. O sea, se ve y se ve claro que el polvo está entrando y yo lo respiro en cada momento. Yo no soy muy de lavar y limpiar la casa, en Middlebury creo que mi compañero de cuarto y yo barrimos dos veces en todo el año, pero cuando existe un polvo que mueve como animal por todos los cuartos de la casa, volando del techo para llenarse el nariz, me parece demasiado. Pues, así es la vida en Guadalajara por lo mal y lo bueno, y la acepto con brazos abiertos.
Quisiera explicarles porque puse Leon Powell Kai para mi nombre, en vez de Leon Powell. Nací Leon Powell--Leon es mi nombre (en inglés se dice Lían), y Powell el apellido de mi padre. Sin embargo, la familia Kai (Kai Cacho, Navarro Kai, Kai Martinez) me rebautizó. Era una de las experiencias mas lindas de mi vida.
Llegué a Xalapa en una noche perra--llovía y hacía fresco. Llegué un día más tarde que debería de haber llegado, porque mi primer vuelo llegó retrasado, y por eso, tuve que quedarme en Miami por una noche, quedarme en un hotel, y retomar el viaje el día siguiente. De Miami fui a Cancún, de Cancún al aeropuerto de Veracruz, de Veracruz a Xalapa en camión. Digo todo eso para decir que llegué a Xalapa cansadísimo.
Conocí a mi inmediata mexicana, que consiste nada más en dos abuelos. Cuando llegué, querían saber por cuánto tiempo iba a quedarme en Xalapa. Cuando les dije cinco meses y media, se alegraron. ¡Tú vas a ser nuestro hijo!, me dijo la abuela, y me dio un fuerte abrazó. Continuó a decirme que iba miembro de su familia por cuatro días. Yo pensaba que eso era su manera de ser simpática--que nada más quería que yo me sintiera agusto, y que por eso, y para hacerme quedar en la casa, seguía diciendo que yo era "miembro de la familia."
Entonces vino el día de mi rebautizo. Era un domingo, y los domingos se reune la familia Kai. Este domingo era especial, porque era el cumpleaños de Jair, el nieto de la familia. Fuimos (yo y los abuelos) a la casa de Ana Estela, la madre de Jair, para celebrar su cumpleaños. Cuando llegué, Jair todavía no estaba en casa, pero los otros miembros de la familia me decía que yo estaba bienvenido en su casa, y que podía visitar cuandoquiera.
Por fin llegó Jair, y aunque era su cumpleaños, su día, al entrar me dio un fuerte abrazo y me dijo, "León, primo, ¿cómo estás?" Nunca me había conocido antes, pero en su cumpleaños, en un día que debería de haber sido su día, el quería asegurar que yo estuviera agusto en su casa. Entonces, me reprodujo su música (es un trovador), me dejó tocar sus guitarras, y me dijo, "Leon, eres Kai. Leon Powell Kai."
Cuando salí de la casa, de veras me sentía como un miembro de la familia. A la fecha, sigo siendo miembro de la familia. Todos, desde los más viejos (los abuelitos) hasta los más pequeños (mis primos de 9 y 12 años) me consideran parte de la familia. Jair, que tiene 24 años, me lleva a conocer sus amigos y salir con ellos. Mis tías me aman, y cuando se reune la familia, me dejan hablar y me respetan cuando hablamos de lo político, lo religioso, etc.
Yo soy Leon Powell Kai.
Nunca habría pensado que cueste tanto trabajo para hablar en español. Los primeros días, regresé a mi cuarto bien casada. ¿Qué hiciste? Pues, hablar—y mirar. Ya no sé si es porque puedo hablar en español con más fluidez o si es porque yo sé cuándo debo descansarme antes de que tenga sueno. De todos modos, estoy marchando, poniéndome más a gusto cada día.
La comida no me costó mucho a gustarla…tengo suerte, o sea, tengo México. (Puede tener celos, ¡son naturales, imagino!) Tampoco el clima. Bueno, esto es demasiado de lo bueno, a hablar sobre lo malo (lo difícil) otra vez:
Numero uno: vivir con una familia grande y tradicional. Mis padres son bien padres (jeje)…son de la generación de los 60s y eran “hippies.” Ni que decir que las reglas no eran muy estrictas en mi casa. ¡Ay, qué cambia! Aquí, necesito comer con la familia entre las horas—no, los minutos determinados. Si no, no come. Y ojalá que recuerda a avisarlos—si no, los castigos serán serios. También, necesito comportarme con muy buena educación. Es decir, no puedo entrar ni salir sin una declaración formal. Comer, platicar, avisar—mi vida necesita ser planificada. E intente olvidar viajando o disfrutándose a su antojo. Pues, por eso, encontré otro cuarto con unas amigas y cambiaré dentro de poco. Al otro lado, la familia es cariñosa y estoy agradecida por su paciencia. De veras, es agridulce salir de la familia.
Numero dos: “Soy extranjera, disculpe.” A mí me parezco morena, alguien que puede asemejarse mexicana. A los demás, no—claramente, soy extranjera. Es difícil porque la gente quiere hablar en ingles cuando supo que soy americana. Siempre estoy adivinando ¿qué querría la gente que me habla? Y es verdad que algunos le gusta la ‘exótica,’ pero muchos sólo son amables e están curiosos—como yo.
¿Regreso con lo bueno? Claro. Me encanta la ciudad aquí. Nunca pensaba que me fascinaría la cultura mexicana tanta. A mi, me fascina la mezcla de culturas que compone la cultura mexicana de hoy en día. Fíjese: en Jalisco, ¡existe una mezcla de arquitectura del espacio de más que 2,000 años! Y todavía se halla la cultura (lenguaje, cuentos, creencias, y fiestas) de los varios indígenas, los conquistadores y los esclavos traídos del extranjero. Como no se puede hacer en los EE.UU., se puede sentir la historia preconquista que se intensifica la vida aquí.
-Ellen Marrone, Guadalajara, Mexico
!Chistoso, Esteban Cabeza! Quiero comentar en su comentario porque estoy interesada en las experiencias de otros chavos aquí en mi ciudad. (Mire, dije mi ciudad.)
Sobre los camiones y tus ganas de usar un coche: pues, creo que eso es un ejemplo del sexismo, pero el tipo que funciona a mi favor. Nunca tenía problemas en obtener un paseo en un camión. Aquí, cuando hay una mujer, se va a verla y, aun si no es un chofer de camión, va a parar (o, por lo menos, reducir la velocidad). Pues, entonces, lo siento que no tienes una pierna femenina que puedes poner en la calle. Pero, de todos modos, especialmente conjuntamente con quejarse del polvo, ¡no pidas tu carro!
Acerca de los textos copiados: ¡yo sé! Pues, es muy raro tener todas mis lecturas copiadas por mi mismo. No cuesta mucho, pero tampoco los libros aquí. Y parece que no hay problemas con los derechos del autor, ¿no? No lo consentiría Columbia Universidad. Y con tu problema de organizarlas, te aconsejo que compre una grapadora. Me ha salvado mi grapadora muchas veces.
Pues, esto es todo. Ojalá que podamos reunirnos en un rato.
-Ellen, Guadalajara, Mexico
Hay miles de cosas que estan volando en mi cabeza ahora cuando trato a reflejar en mis primeros semanas en Argentina. No hay un lugar obvio y logico para empezar eso comentario. Y como ocure MUCHISIMO veces durante mi tiempo en Argentina, las palabras que quiero usar estan escondiendo de mi. Es un ocurencia que me molesta mucho, pero necesito recorder a tener paciencia y abrazar las dificultades...
Muchas veces acá, no me siento como mi misma. No sé la razón por eso, pero probablamente hay varios razones. Posible es mi inabilidad para expresarme como puedo en inglés. Eso influye las percepciones que otras personas tienen sobre mi, y la manera en que siento cuando estoy con otras personas. Posible es el hecho que estoy en un lugar muy diferente de lo que estoy acustumbrado. Por cierto, eso puede contribuir a un sentiemiento raro y intimidado. O posible, o sea OJALÁ QUE, soy una persona una poquita diferente de era antes de llegar en Buenos Aires. Una de las razones principales que estoy acá es para cambiar y crecer. Estaba muy cómodo en los Estados Unidos, y no quiero ser cómodo. No puedo aprender ni mejorarme si estoy cómodo en un mundo fácil para mi. Necesito un mundo donde siento perdido y confundido, porque cuando paso esos sentimientos, voy a ser un hombre mejor.
Pues, no sé si puedo decir otras cosas nuevas ni "quesoso." La experiencia que estoy haciendo ahora es diferente de todos las esperiencias que tenía en mi vida anterior. Voy a aprender mucho y cambiar mucho, y por eso estoy emocionante. Ciao amigos!
-Warren Doyle
Mis primeros días en Argentina, al principio de febrero, me dejaron con el sentimiento aplastante que toda la gente en Argentina son más simpáticas que la gente en los Estados Unidos. Todo el mundo parecía ser en posición de ayudarme en cualquier cosa que necesitaba, y con una actitud bastante diferente de lo que he experimentado "allá," en America. No lo pude creer. Y ahora, en Buenos Aires, es lo mismo. (Por mis primeras dos semanas, estaba viajando en el sur). Nunca he vivido en una ciudad tan grande, entonces es muy posible que tuve un prejuicio contra la gente en general que vive en ciudades muy grandes. Nueva York, por ejemplo: cuando me imagino "la gente" de Nueva York, no pienso en las personas más simpáticas del mundo. En cambio, veo gente más fria, menos amable, más orientado hasta todo de los negocios, etcetera. Entonces, no sé, tuve una concepción (preconcepción, mejor dicho) muy parecida hasta la gente de Buenos Aires-- antes. Antes de llegar acá y vivir con una alfitriona tan cariñosa y amable que no puedo creer mi suerte. Antes de tener contacto con tanta gente, en millones de situaciones, que me ayudaron como si fuera su propia hija. Yo fue, y soy, desconocida a todas las personas a que pregunto para ayuda. Y cada vez que he necesitado ayuda, más de una persona ha ofrecido su ayuda en cualquiera manera posible.
El otro día ví algo que solo he visto una otra vez, y eso fue en la película Amelie. Estaba en una esquina muy concurrida (como todos), esperando el cambio del semáforo para que pudiera cruzar al otro lado, y a mi derecha estaba un ciego, esperando también para cruzar la intersección. Justo antes del cambio del semáforo, otro hombre vino al abrazo del ciego y empecé hablar con él. A causa de la manera en que estaban hablando los hombres (no pude oír las palabras exactas), yo pensé que fueron amigos, conocidos. Cambió el semáforo, y el segundo hombre guió al ciego al otro lado de la calle. Yo llegué al otro lado antes del par, y pisé en un kiosco en la esquina para si fuera la verdad lo que estaba mirando. Cuando llegaron los dos hombres, el segundo hombre le dijo al ciego adiós, y le dirigó en el sentido contrario en que él luego se fue. El ciego le dijo adiós al otro hombre, y siguió a la derecha, mientras el otro hombre se fue a la izquierda. Otra vez, no lo pude creer. Fue como esa escena en Amelie, cuando ella guía al ciego a través de todas partes de una calle, describiendo las vistas de la acera y todo eso.
Esa experiencia se solidificó mis pensamientos de Buenos Aires: son buena gente acá, de bueno trato. Tengo un sentimiento muy bueno de esta ciudad, y no puedo esperar experimentar más.
Elaine, es con mucho gusto que te escribo para comentar en lo que has descrito de los “supuestamente” amables argentinos. Tengo una experiencia totalmente opuesta de la que nos cuentas de cómo es la gente de allá. Estoy intentando pensar en por qué tu experiencia sería diferente de la mía y finalmente me he dado cuenta de que ser mujer en Argentina es muy diferente que ser hombre. Hay que disfrutar esa amistad que has encontrado porque no es así para todos. Por ejemplo, yo hace dos años pasé tres meses en un campamento de inmersión en español como profesor. Pues, habían como 9 argentinos, 10 mexicanos, 3 colombianos y 5 españoles. Los argentinos dentro de dos días formaron un club exclusivo que ignoraba a los demás. Era su manera de mostrarnos que los argentinos son mejores y que no necesitan la gente de otros países para hacer fluida la enseñanza del campamento. No bloqueaban a los gringos exclusivamente sino que a todos los hombres de otros países. Por supuesto no era así con las argentinas, digo las muchachas de argentina, quienes siempre eran muy amables conmigo. Pero, me pregunto por qué. Sí, de las 9 argentinos como 2 de ellos nunca entraron en el grupo exclusivo y llegaron a ser muy buenos amigos míos, pero los demás ni empezaron una conversación conmigo más que comentando en un problema que tenían con el trabajo que hacía. ¿Te pregunto algo Elaine? ¿Crees que los argentinos son más amables contigo, especialmente los hombres, por el sencillo hecho de que eres una mujer extranjera que les atrae? Escríbeme una respuesta en como dos meses para ver si tus sentimientos han cambiando. Por supuesto en cada país del mundo hay gente mala y buena, y tal vez me haya equivocado, pero basado en lo que yo he visto, diría que para decir que los argentinos son más amables de los americanos puede ser un punto de vista medio atrevido.
Antes de llegar a Buenos Aires, no tenía ganas de hacer predicciones sobre la ciudad en que iba a vivir por cinco meses. Sabía que si hiciera predicciones, serían completamente incorrecto. Sin embargo, no tengo control completa sobre mis pensamientos: leí mucho sobre la ciudad antes de salir de los Estados Unidos, tenía unas ideas idealistas sobre Buenos Aires y las experiencias que tendría acá.
Buenos Aires me ha encantado completamente; a la misma vez, hay una gran diferencia entre los imagenes que había creado en mi mente y la realidad que experimento. Asi, hice una lista de caracteristicas de Buenos Aires que han sobrepasado mis expectaciones y una otra de los aspetos urbanos que me han molestado.
Aspetos Positivos:
1. El amor: Sin duda, Buenos Aires es la ciudad más romántica que he vistado en mi vida. Cada día, veo un montón de parejas besando en la calle. En los Estados Unidos, hay una forma de vergüenza asociado con demostraciones de amor en público.
2. Formas de interración: Me encanta la manera en que los porteños se interracionan. Todavía no he encontrado ningún porteño reservado. La conversación en argentina casi es una forma de teatro. Hay una gran cantidad de gesticulación, combinado con voces muy altas y la intonación como los italianos. Cuando tengo conversaciones con argentinos, nunca debo de pensar como continuar la conversación, porque estoy seguro que calquiera persona con quien estoy hablando tendrá un idea de como continuar nuestro intercambio de palabras.
3. El horario: Me acuesto muy tarde y cuando salgo, prefiero tener noches largas. En los Estados Unidos, me frustra mucho cuando un bar or boliche cierra a las dos de la mañana. Para mí, es mucho más fácil vivir con el horario argentino.
Aspetos Negativos:
1. La comida: No soy un vegetariano y como mucho más carne que el resto de mis amigos. No obstante, la presencia de productos animales a veces es excesivo aún para mí. La comida acá me parece demasiado visceral. No puedo comer cosas como sangre coagulada, intestinos, etc. A la misma vez, yo frecuentemente veo partes enteras de animales en la calle. Anoche, anduve por una selección grande de partes enteras de una vaca; a mis pies, había corazones, hígados, y huesos. ¡Me disgustó!
2. La pobreza: Los problemas económicas de argentina son muy visibles, y cada día veo como la influyen las vidas cotidianas de los niños del país. Siempre veo a chicos vendiendo cosas en el Subte o por la calle. Las situaciones económicas de estos chicos les han robado la oportunidad de tener una vida simple. ¿Hay leyes que defiendan sus derechos para una educación or para no trabajar? No conozco el sistema legal del país.
3. La mierda: Hay mierda de perros en TODAS las partes de la ciudad y tengo que cuidarme mucho por la noche cuando no puedo ver tan bueno como el día. ¿Debo explicar más?
Nunca en mi vida vivi en una ciudad tan grande como Buenos Aires. Normalmente vivo en Grecia pero en la provincia no en Atenas!!!Buenos Aires me encanta y eso que me gusta mucho aca son las personas. Me parecen mucho como los Griegos y me cayen ree bien:)todos son felices y sympaticos y estan disfrutando de sus vidas todo el tiempo.
Mi primer dia aca tuve un poco miedo de todo!Era un poco nerviosa!nueva ciudad, otra lengua, otras comidas, otras personas. otra cultura, nueva casa muchas cosas nuevas y diferentes .Pero ahora despues dos semanas mas o menos aca me siento como una portena jeje! Cada dia hablo con mas lunfardo y con un accento muy Argentino. Una cosa que no me gusta mucho aca son los taxistas! Son un poco violentes!y por eso uso mucho los colectivos!
Estoy muy emocionada por mis classes que todavia no empiezan pero van a empezar pronto!Empece mi pasantia. Estoy trabajando en un lugar que se llama Fundacion Rozenblum y organiza conciorto y exposiciones de Arte!Por Martes tengo que organizar un "cocktail" en que van a venir famosas artistas de Buenos Aires, y ahora tengo que comprar ropas muy serias.
Aca en Buenos Aires me encanta la noche. El lugar que prefiero mas para salir es placita Serrano me encantan los bares! Son re tranquilos y las personas que etan alla tienen una buena onda. Mi lugar en lo que prefiero pasar mis domingos es la feria de San Telmo. Me encantan las cosas que vendenalla y eso que me gusta lo mas es el Tango. Es tan passionante y con much Amor!aaa el amor aca!Buenos Aires esta lleno con Amor!pero al mismo tiempo es un poco melancolico. No se poque? y no puedo explicar porque me sentia asi a veces. Quiero aprender Tango y salsa voy a empezar classes la semana que viene.
Eso que olvidaba decir es que vivo con una chica que tiene treinta años y pasamos muy bien juntas. Ella es sympatica y feliz ningun dia hasta ahora me parecia triste o algo asi. Es como una amiga con quien puedo hablar sobre todo. Mis sentimientos, mis preocuapciones TODO! es bueno cuando alguien tiene esta possibilad!La possibilidad de vivir con alguien con quien puede sentir muy comodo
Bueno!Nos vemos pronto ciao a todos
un beso
haris
ps: Lyria es un poco tonto pero no encontre a los accentos para ponerlos. perdoname!
Estoy de acuerdo con steve-head. Pienso que los chicos y chicas norteamericanos quienes están estudiando en Latinoamerica van a tener distintos experiencias durante sus visitas a Latinoamericano. En unas maneras, el machismo beneficia las chicas norteamericanas. Para las chicas, el sexismo crea situaciones más fáciles para conocer a los porteños. Frecuentemente, cuando salgo con mis amigas, me doy cuenta de que reciben mucha más atención que chicos. Con respeto a mis experiencias en Buenos Aires, es más común ver un chico argentino iniciando conversación con una chica que una chica argentina iniciando conversación con un chica. Ya sé que estoy haciendo generalizaciones, pero ya he visto los costumbres diferentes entre las formas de interaccion entre hombres y mujeres. Estoy más acostumbrado con chicos inciando interacciones con chicas. Elaine, tenés suerte en el sentido de que podes atraer muchísimos porteños. Espero que no piensas que mi punto de vista es sexista—solo es la manera en que veo los costumbres de interacción entre los porteños.
Steve-head,
Tu cuento de los argentinos exclusivos no me sorprende, porque todos los argentinos con que he hablado también son increíblemente orgullosos, al punto de ser arrogantes, sobre sus país, sus ciudad de la Capital Federal, sus modo y derecho de SER argentinos. Tengo que admitir, estoy de acuerdo con este orgullo, porque todo lo que experimentado de Buenos Aires y los lugares específicos a que viajé en el sur de Argentina son lindísimos. Sin embargo, esto no es decir que los otros paises en america latina no merecer el mismo respeto y sentido de orgullo. El nacionalismo de Argentina es un nacionalismo que no existe de la misma manera en todos partes de los Estados Unidos-- bien el opuesto, de hecho. Esto podría tener algo que ver con el tamaño bastante gigante (en términos geográficos) de los Estados Unidos-- la población está bastante más grande, entonces la probabilidad de tener gente con opiniones muy distintos está más alta. Y no quiero decir que "todos los argentinos tienen orgullo nacional al punto más alto posible," ni que "todos los estadounidenses no tienen ninguno orgullo nacional," porque esos dos serían generalizaciónes, y más allá de eso, serían incorrectos por ambos lados.
Entiendo tu opinión sobre el hecho de que soy mujer en este país, entonces algunas de las interacciones que tenga que son "tan lindas" en mi estimación podría provenir de los motivos ocultos de algunos argentinos. Pero tengo que decir que hay una diferencia bastante significativa entre un hombre que está simpático conmigo en un boliche en las horas muy tardes de la noche y una mujer vieja ayudándome en un colectivo cuando no tengo ningún idea cómo llegar a mi destinación. Te pregunto, steve-head, si crees que esa mujer vieja podría tener algún interés sexual en mí. También, en algunas de las experiencias de que hablé en mi primer asiento, por ejemplo la del hombre ayudando al ciego, yo no era parte de la interacción. Solamente estaba mirando ese acto de amabilidad, y interés en el bienestar de otra gente, en mis compañeros argentinos.
No soy ignorante de la suma de machismo es este país. Sé que es muy probable que yo recibo atención inmerecida de los hombres a causa singular del hecho de que soy mujer. Lamentablemente, eso no es muy diferente de la situación en los Estados Unidos, ¿no? Pero por general, aparte de las interacciones motivadas por el interés sexual, he notado que en las interacciones cotidianas, los argentinos y las argentinas son increíblemente más simpáticos que son los estadounidenses.
Elaine y Steve-head,
En cuanto al comportamiento de los argentinos, creo que es difícil generalizar. Por ejemplo, en mis actividades musicales, ya he conocido a bastantes argentinos, y la verdad es que son todos distintos, como sería en cualquier parte del mundo. Pero lo que sí he notado es que todos los chicos del coro con el que estoy cantando se me han presentado, me han preguntado de dónde soy, qué estoy haciendo en Buenos Aires, me han invitado a salir con ellos. Al principio, pensando igual que Stevehead, "ay no, esto va a ser terrible, van a ser los típicos machistas de latinoamerica, y me van a odiar..." claro, estaba nervioso por ser gay, y pensaba que me rechazarían al enterarse de mi sexualidad. Pero ha sido todo lo contrario, a ellos no les importa para nada, y eso me impresiona mucho. Y no es que simplemente me "toleren," sino que me respetan y me preguntan sobre mi vida y sobre quién soy. Eso es lo contrario del machismo, eso es verdadera bondad y me ha soprendido mucho. Stevehead, creo que si los argentinos fueran machistas, no se sentirían cómodos con un homosexual.
fui Ezra
Steve (Esteban), Ellen,
Quería comentar sobre las observaciones de ustedes, mis primos mexicanos, porque nuestras experiencias comparten mucho. Polvo, sí, mucho polvo (aunque mi mamá mexicana siempre está limpiando la casa. (También tenemos muchas cenizas, creo que queman mucha basura. Tacos al pastor son mi comida favorita después de churros rellenos de chocolate (¡riquísimos!). El sistema de camiones suena igual que aquí, pero tengo tantos problemas como los chavos aquí. Y creo que nunca voy a entender el sistema, posiblemente porque no creo que exista un sistema, solamente hombres locos que tienen permiso para violar todas las reglas de la calle. No sé cómo me siento sobre las copias. Seguramente es mucho más barato, pero a mi me gusta coleccionar libros. Ellen, tu situación familiar suena muy exigente, lo siento. Mi mamá también es bastante tradicional, pero entiende que quiero mi independencia. Sobre la experiencia de ser extranjera, uno de mis maestros siempre me pregunta cómo pronunciar una palabra o un nombre en inglés, pero he conocido a pocas personas que me hablan en inglés. Nadie aquí habla inglés. Finalmente, buena observación sobre la mezcla de culturas. Es fascinante, ¿verdad? Con esa riqueza de cultura también viene un orgullo mexicano y/o indígena muy fuerte, creo. Entonces, diviértanse en Guadalajara, espero que nos veamos en D.F. en unas semanas.
Molli
yo tambien como la mayoria estoy de acuerdo con Steve-Head. El machismo aca es muy grande y distinto!Siempre cuando fui a bares o boliches aca los hombres me parecen muy machistas.. es lo mismo en Grecia pero aca es peor porque a veces creo que los hombres solo hablan a mi porque solo quieren dormir conmigo o algo asi pero que se yo!quizas que no es asi y solo esta es la manera aca en Buenos Aires!si en esta manera es facil para conocer a alguien pero es rtambien un poco raro..jeje ayer fui a Asia de Cuba(re bueno) con mi prima y sus amigas que estan aca y todos los hombres tenian un machismo enooorme!bueno vamos a ver!:)
nos vemos pronto
haris
Estoy de acuerdo. El machismo aqui es muy fuerte, pero tambien pienso que la gente en general es muy amable. Para mi, a veces siento incomoda por las noches cuando estoy en un boliche o algo asi. Pero durante el dia, por los menos, los hombres tienen mucho respeto a las mujeres. Ayuda a las mujeres viejas en los colectivos, me dan direcciones en la calle cuando estoy perdidia y hasta ahora no he oido muchos piropos. Para mi, es solamente durante la noche cuando pienso que tengo mala suerte para ser mujer.
el comentario arriba fue de Francie
Voy a comentar un poco sobre lo que dice León. Primero sobre los problemas de llagar en Xalapa. Entiendo yo su dolor de todos los problemas que tuvo para llegar. Bueno, los entiendo un poco. Al llegar a Xalapa resulto que las maletas no llegaron y estuve yo sin ropa por 5 días. Tuve que comprar ropa interior, cosas para el baño, blusas y todo. Esos 5 días fueron aun más difíciles por que dentro mi maleta llevaba todo mi dinero para el alojamiento. Estaba preocupada que mi maleta nunca llegaría y yo sin dinero para el alojamiento. No puede decir que tuve que buscar hotel y todo eso, pero siento un poco de su dolor. Al es asunto de las familias en que fuimos asignadas, es interesante y me alegra muchísimo que el fue dado una familia mexicana tan amorosa y aceptante. Al principio yo también pensaba que todos íbamos ser, en cierta manera, adoptados en una familia. Yo fui asignada a una sola señora de 65 años que recibe estudiantes extranjeros como su trabajo. Entonces la relación fue un poco más lejana y distante. Es buena persona y me da lo que necesito, pero es extraño. No sentí ser parte de su familia. Llegaba su esposo y nunca se presento o me pregunto mi nombre.
Voy a comentar un poco sobre lo que dice León. Primero sobre los problemas de llagar en Xalapa. Entiendo yo su dolor de todos los problemas que tuvo para llegar. Bueno, los entiendo un poco. Al llegar a Xalapa resulto que las maletas no llegaron y estuve yo sin ropa por 5 días. Tuve que comprar ropa interior, cosas para el baño, blusas y todo. Esos 5 días fueron aun más difíciles por que dentro mi maleta llevaba todo mi dinero para el alojamiento. Estaba preocupada que mi maleta nunca llegaría y yo sin dinero para el alojamiento. No puede decir que tuve que buscar hotel y todo eso, pero siento un poco de su dolor. Al es asunto de las familias en que fuimos asignadas, es interesante y me alegra muchísimo que el fue dado una familia mexicana tan amorosa y aceptante. Al principio yo también pensaba que todos íbamos ser, en cierta manera, adoptados en una familia. Yo fui asignada a una sola señora de 65 años que recibe estudiantes extranjeros como su trabajo. Entonces la relación fue un poco más lejana y distante. Es buena persona y me da lo que necesito, pero es extraño. No sentí ser parte de su familia. Llegaba su esposo y nunca se presento o me pregunto mi nombre.
Cristina Sanchez
Siendo la única estudiante del programa Middlebury acá en Montevideo, no puedo comentar sobre los detalles de lo argentino o lo mexicano. Llegué acá hace una semana y todavía estoy conociendo la ciudad bonita de Mvd, empezando a conocer la gente de la universidad, etc etc. Pero ya he notado unas diferencias sobre la vida acá y la gente uruguaya. El pueblo de este país es mucho menos diverso que otros como los EEUU, México, y la República Dominicana (donde vivía yo, antes de acá). Donde vivía antes, nadie me tomaba por una persona local. Pero el Uruguay es, como los EEUU, un país de inmigrantes, y su identidad está conectada a sus raíces europeos.
El domingo yo tomé el omnibus entre mi casa y una plaza de shopping para ir de compras. Cada domingo en Montevideo, los jubilados pueden usar el sistema de bus gratis, y por eso habían tres viejitas sentadas frente a mí. Empezaron a comentar sobre mi manera de vestir, mis ojos azules, etc. y me preguntaron cuantos años tenía, si tenía novio, etc. Después de conversar con ellas por unos minutos, una me preguntó si mis abuelos eran uruguayos. Les dije que no, que mi familia es americana y portuguesa. Y me preguntó si hablo "el idioma" y respondí que sí estoy aprendiendo. Me dijo "que bueno que aprendas el inglés, pero sería más fácil aprender el francés." Aunque me identifiqué como nieta de norteamericanos, me había tomado por una uruguaya, la que estaba aprendiendo el inglés y no el español. En la R.D. nadie me tomó por dominicana, y en los Estados unidos siempre podemos identificar los extranjeros. Pero acá en Montevideo no es así, porque la gente tiene una identidad como inmigrante, europeo, etc. Eso me pareció interesante.
María Openshaw
Ay, las direcciones—lo más difícil de…pues, de todos mis proyectos. Pero, tengo una excusa: soy muy independiente y… no vale la pena explicar. Bueno, a lo mejor, las reglas aquí no tienen la importancia que tienen en los EE.UU., y si la manera de conducir es alguna evidencia, la repuesta es que no, no cuentan mucho.
Toda esta introducción es decir lo siento por sólo responder a lo que escribió UNO de mis compañeros. Y con eso, me alegre que tenga la oportunidad a responder a Courtney en Buenos Aires.
Creo que la observación de los sentimientos populares alegres y tristes o melancólicos es bien intuitiva, madura, y sobre todo, útil. Es fácil mantener una relación superficial con la ciudad y la cultura, todo el tiempo pensando en el hecho que vas a regresar a tu país de origen. Por otro parte, es diferente sumergirte en todo—lo bueno y lo malo. Necesitas vivir día por día y afrontar los problemas como vienen en vez de evitarlos como se puede a veces cuando está en el extranjero. (En cuanto a mi, estoy pensando en moverme afuera de los EE.UU. después de gradúe, entonces este semestre me sirve como un “ensayo general.”) Me gusta ver que no soy la única chica que ve lo pesaroso en mi cultura. La gente en estas excursiones lo ve demasiado seguido todo de color rosa y rechaza lo malo como parte de una cultura “subdesarrollada” o “inculta.” (En parte, para mí, es que mis amigos en los EE.UU. quieren oír sólo de mis excursiones buenas—no tengo tiempo para pensar en nada salvo amates latinos, la playa, y el tequila.) A ver, aceptar, y entender la tristeza junto con la alegría es realmente a vivir dentro del país. También, cuando reconoces este lado menos bonito, puedes identificar los sentimientos similares en tu mismo y combatirlos conscientemente y con el conocimiento de la cultura. Como dijiste, contrarresto alguna tristeza del país o la ciudad grande con la exploración urbana o con hacer unos recados, buscando los sitios mejores para hacer __ (completa el espacio).
A todos, les animo a no tener miedo de desviarse del sendero popular y cómodo. A la vez, asegúrense de encontrar las cosas que darles alegría.
Ellen Marrone
U de Guadalajara
Estoy de acuerdo con Derek. Por la mayoria de mi vida, he vivido en una comunidad afuera de la ciudad. Para mi, estoy acostumbrada de dormir sin ruido, de salir mi casa en auto y ver hierba. Cuando estamos en una ciudad, es una vida muy diferente, especialmente cuando es un continento completamente nuevo, con la lengua diferente. Es dificil quedar tranquilo. Mirando mi bolsa es como un otro trabajo. Tenia suerte que vivia en Boston el verano pasado. Pienso que esto fue un transition muy agradable entre mi vida afuera de la ciudad, y a Middlebury, y para finalmente llegar en Buenos Aires. Pienso que sin mi experiencia en Boston, seria muy perdida, especialmente con los sistemas del subte o colectivo. Pero, al mismo tiempo, cada ciudad es completamente diferente, especialmente cuando la cultura y el pais es nuevo. Por ejemplo, Derek dijo que el le encanta la tradicion de tomar cafe aca. Pienso que esta tradicion amplia el estilo de vida aca que es mas tranquila. Las personas no toman cafe para llevar, o para tomar cuando estan corriendo de llegar a sus trabajos a tiempo. No, la gente aca toman cafe para disfrutar la compania de la familia y de sus amigos. Ellos realmente saben como relajar y disfrutar las cosas simples en la vida, que puede hacerla mas mejor.
el comentario arriba es de Sara C
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cuaderno-latinoamericano dijo
Viviendo en una ciudad es una experiencia nueva para mí. He acostumbrado a los privilegios de viviendo afurera una ciudad, como mucho césped, una lugar para correr (sin autos), menos ruido durante el noche y en general, yo tengo confianza en mis alrededores. Sin embargo, esta experiencia es como un capitulo nuevo en nuestras vidas. Ya, me encanta B.A. porque B.A. tiene un sabor latinoamericano. Para mi, la cosa mas dificil y mas frustrando es las calles y la locacion de esas. Sin embargo, esto vendrá con tiempo.
Soy un aficionado de los cafes y la mentalidad de "toma un cafe" durante el dia. Esto no existe en los E.E.U.U y es muy diferente entre los dos culturas. Como vos sientes sobre que he dicho? Tambien, "El Alomo" (en la calle Uruguay) es muy divertido i yo lo recomiendo
-Derek Polsinello
5 Marzo 2007 | 11:15 PM