Estoy de acuerda con Genna que también tuve experiencias extrañas y sorprendidas en este primer mes en Buenos Aires (de veras, un mes, ¿puedes creerlo?) en el tema de género. Hace dos veranos, hice trabajo voluntario en la Ciudad de México. Durante una cena a la casa de un compañero de Rotary International, observé la dinámica rara entre los hombres y las mujeres. Todo el día, la esposa del presidente del club rotariano nos mostró los projectos en progreso, y el presidente si mismo quedó su silencio. Ella fue una dentista exitosa, y durante esta excursión rotariana, ella manejó el show. El año pasado, ella fue la presidente del club. Pero cuando regresamos a la casa para la cena, ella desapareció a la cocina con las otras mujeres y cocinaron y servieron a nosotros. Cuando estuvimos comiendo, ellas quedaron en la cocina. Sentí muy rara como la sola chica a la mesa de hombres, pensando en las listas mujeres escondidas en la cocina, pero también los hombres me trataron iguala y bienvendida.
No sabía que encontraría acá. A las 7.30 cada mañana, el padre maneja la madre a su trabajo y el chico al colegio. La madre trabaja horas largas. El padre regresa a las 7.45 y trabaja en casa a la máquina. A las 12.30, el padre lleva el chico del colegio,y el padre y su chico pasan el resto del día juntos. Almuerzan juntos, nadan en la pileta, miran a las películas favoritas, etc. El padre todavía trabaja por períodos entre la diversión, pero él es como el "queda en casa padre" muchos hombres estadounidenses critican y muchas mujeres estadounidenses quieren. Cuando la madre regresa del trabajo, muy cansada de un día largo, todos toman matey galletas en vez de demandar una cena formal porque es menos trabajo y todavía da la oportunidad de charlar. Es muy tranquilo, y el opuesto del machismo que expecté.
Como Genna dijo, la vida afuera de la tranquilidad de la casa es otra cosa. Normalmente, los hombres son muy agradables y curiosos sobre mi origen, porque estoy acá, porque puedo hablar el castellaño tan bueno (yo sé que este es una mentira amable), etc. Pienso que todo depende en el ámbito. Como con los piropos, ellos son en un grupo seguro y quieren mostrar su masculinidad a sus amigos. Tenemos el mismo fenómeno en los estadosunidos en las fiestas de la universidad, ¿no? Cuando camino en mi barrio residencial y un hombre solo me pasa, usualmente él no dice nada. Algunas veces, paso el mismo hombre más tarde cuando él está charlando con sus amigos, y en esta situación, diría algo. También, a este punto con mis relaciones con mis compañeros argentinos, no estoy segura si ellos quisieran una amiga de veras o si la oportunidad de ir al cine significa algo más. Por eso, es un poco de un problema a no entender el lenguaje y el lanfardo. Algo que viene lentamente cada día.
Amy
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