Hasta ahora, he disfrutado mi experiencia académica. Asisto USAL, la universidad privada en Buenos Aires. Por culpa de semana santa y después las demostraciones y huelgas en Buenos Aires, realmente no conozco a mi universidad bien. Básicamente no pude ir a la mayoría de mis clases las semanas pasadas y ahora empiezan. Pero puedo comentar sobre mi clase de Historia Argentina, Literatura Argentina, y el Coro.
La clase de Historia Argentina tiene un profesor con una personalidad fuerte. Ella no dude en criticar a los estudiantes cuando no saben las respuestas correctas, silba a los estudiantes cuando están ruidosos y en general tiene una manera severa, que nunca he visto en Middlebury. Pero aunque ella no es tan cariñosa, es simpática, tiene una conciencia profunda del tema y es dedicada a la clase. Básicamente es una buena profesora y no me molesta mucho. Pero si me molesta los estudiantes porque realmente no saben como ser estudiantes buenas. Por ejemplo, cuando la profesora habla, los estudiantes tratan de escribir todas las palabras que ella dicen, en vez que los puntos mas importantes. Por eso le preguntan a la profesora para repetir frases, etc. También, tienen preguntas tontas que no tienen que ver con la materia importante. Pero aunque no parecen tan intelectuales, como me parece los estudiantes de UBA y Middlebury son, son amables y siempre ofrecen apoyarnos (los estudiantes extranjeros). Por todo esto, les agradezco mucho.
También he probado una clase de literatura acá pero es muy extraño porque hay dos profesores. Pienso que es una buena idea tener profesores distintos porque en esa manera, las profesores solo enseñan sobre la materia que conocen bien. Pero realmente, es un quibombo. Los profesores tienen programas distintos, expectaciones distintas y una lectura y bibliografía distinta. Y lo que me molesta mas es que ellos no nos cuentan el horario. No sabemos cual profesor va a enseñarnos cada clase. Por tanto, cuando un profesor nos dice que tenemos que leer algo, no sabemos la fecha de entrega. Es realmente dos clases completamente diferentes bajo del mismo nombre.
Mi comento final y quizás más importante para mí. Estoy en el coro de USAL y es una experiencia preciosa. Pero es muy triste porque no hay un piano ni ¨risers¨ en las aulas que usamos. No se si es porque la universidad es pobre o porque no se enfoca mucho en las artes pero es una lastima. Ni la orquesta ni el coro tiene materias suficientes, como un piano, o música real. Pienso que, quizás, es porque acá, las facultades tienen que ver con las profesiones y no hay mucha gente que quieren ser músicos profesionales. Mi tutor me dijo que la facultad de teatro tan bien es pequeñísima y tampoco hay recursos suficientes. En una ciudad grande, pienso que las artes deben ser importantes a una universidad.
Vale. Aunque he quejado de mucho ahora y hable de las diferencias entre USAL y Middlebury. Realmente me gusta mis clases y la universidad me impresiono mucho.
Francie Kammeraad
Francie, estoy de acuerdo contigo. Es medio confuso tener más que un maestro, pero esa situación puede pasar en cualquier universidad. Por ejemplo, yo tomé un curso en Middlebury que tenía tres maestros enseñado la clase. Normalmente seguían un horario fijo, pero de vez en cuando, cuando un maestro tenía otras cosas que hacer, uno de los otros dos substituyó. Primero, para mí, me gusta mucho asistir una clase el primer día y decidir si me gusta cómo enseña el maestro o no. Sin embargo cuando tienes tres o dos, como en tu situación, es difícil tener buena idea de cómo va a ser el semestre porque no tienes el tiempo para justamente clarificar el curso si varios maestros comparten la enseñanza. Además te pregunto, ¿cómo van a decidir sus calificaciones finales? Si los dos lo hacen, puede salir peor…
Para mi. la experiencia educativa acá en Buenos Aires ha sido en los dos meses pasados, y pienso que será, el aspecto más desafiando y provechoso de mi vida portena. Estoy estudiando por la UBA en Filosofía y Letras, tomando dos cursos: un de análisis de películas, y el otro en la historia de las revoluciones latinoamericanos significantes del siglo XX. Es increíble la cantidad de materias y el nivel académico de ambos cursos, pero lo que me impresiona más sobre mi experiencia en la facu es el espiritú (re distinto) de lo que es Puán (el nombre carino para la facu, que queda por la calle Puán). A mi primera vez a entrar las puertas (que parecen más como puertas de un granjero que una escuela: edificio es una fábica vieja de cigarillos), me sentí como si hubiera pasado por un otro mundo, digo un otro universo. el edificio es pintado por todas partes con graffiti y posteres que rechazan el gobierno "K" (del gobierno fascista y deshonesto (según los alumnos) del presidente Nestor Kircher, para ustedes no bien versados en el vocabulario puánense). Aunque hay basura por los pasillos y unas veces parece más como mercado que universidad, Puán es un ser viviendo. De veras, esta edificio tiene tanta historia, tantas voces, tanta lucha y tanta vida dentro de las paredes, que es imposible para mi ver mi experiencia acá como una experiencia normal como extranjera. Yo sé, palabras grandes, pero cada vez que vengo, me siento como si estuviera parte de algo más grande´. En clase, miro a los alumnos sentádose al lado de mi, y me da cuenta de que estoy sentándome al lado de la próxima generación de intelectuales argentinos. Quizás estoy dandoles demasiado crédito, porque en el quilombo que es Puán, veo a los alumnos durmiendo en clase, o preocupandoles más en sus calabasas de mate que en lo que explica el profesor. Sin embargo, dentro de la facu, he vista las personas más dedicadas sus "causas" wue en mi vida. Puede ser la mujer de 60 anos tomando apuntes intentamente, o los lideres de los numeros grupos socialistas de la facu, distribuyendo montones de folletos a cada persona que entra al edificio, pero me siento que en Puán, las voces de los estudiantes: sus deseos, sus palabras, tienen más peso. Por ejemplo, hace unas semanas, en mi clase de trabajo-práctico (semejante a un seccion de discussion en Midd), hablamos sólo sobre la política de la Cefyl (o el gobierno estudantil) de la facu y los lideres. Dos horas, hablando ninguna vez sobre las materias, sólo los derechos de los alumnos, el papel de la organizacion, y la eleccion de nuevo lider, como si fuera la eleccion nacional! Es porque, en Puán, el líder de la organizacion tiene un podergrande, y puede ser un dia un lider del país. Es increíble ver estos estudiantes luchando por causas reales, sobre un gobierno que no les representa, o la lucha contra la desaparicion de Julio Lopez, un activista muy importante del movimiento socialista argentino. No luchan para (sin ofender los Middkidds) una regla de 68 grados en los edificios (no simplemente porque no tenemos calefacción), sino porque tienen luchas más importantes a luchar. Ya vuelvo...necesito cenarme!
Maldito sitio de web borró la segunda parte de mi post que escribí, y por eso hay la versión de frustración...
Unas veces cuando en clase, pienso en que motiva los profesores a enseñar en la UBA, donde el hombre que vende pan relleno afuera gana 10 veces más plata (una diferencia de 1300 USD mensual al un lado, y 200 al otro! A un profesor con PhD!). Porque viene unos de los intelectuales más importantes a enseñar en una universidad que no tiene recursos profesionales para ellos, (ni papel higienico!)? Creo que hoy, descubrí la respuesta.
En mi clase hoy, oímos las noticias de que había muerto un docente de la clase, Yolanda Coca, después de una lucha muy dura y larga con el cáncer. Por eso, en los últimos dos horas de la clase, hicimos un conmemorativo para ella, hablando sobre su influencia y importancia en la facu. Era increíble ver personas recordando la memoria de una persona académica a través de la academia, usando el aula como una iglesia u otra lugar de conmemorativo. Acá en la UBA, el aula es el alma de la facu, donde alumnos hacen más que simplemente aprender, sino discuten la política, anuncian su propaganda socialista, y en este caso, recuerden un miembro de su comunidad. Por eso, vi hoy que los profesores en Puán reciben mucho más que sueldos injustos y el ofrecimiento de la calabasa de mate de un alumno sentandose en la primera fila del aula, sino reciben una cantidad de respecto increíble. Puede ser que un motivador para los profesores de la UBA sea el sentimiento de que, al final de su carrera, una clase de 400 te dará un aplausa, como hicimos hoy por Yolanda.