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La Coctelera

Deuda externa, inflación y Menem

La crisis financiera argentina de 2001

15 Mayo 2007

De educación y cultura

Queridos chicos:

Buenísimos los posts y los comentarios sobre el tema de educación que han venido desde cada sitio de nuestro programa en América Latina. Algunos de ellos son además conmovedores.

Como ya han descubierto ustedes por la experiencia particular de cada uno, hay un abismo entre un sistema y otro. Yo quisiera hacer un par de comentarios como alguien que estudió en la universidad pública argentina y se licenció antes de hacer el posgrado en Estados Unidos, y como alguien que ha enseñado y enseña en ambos sistemas.

1)La diferencia fundamental e intraducible en ambos sistemas es que un BA, aunque tenga una especialización no implica profesionalización, que sí es lo que obtenemos aquí. Cuando terminamos la universidad, somos profesionales en el área que elegimos, es decir, tenemos título que nos habilita como tales. Un ingeniero comienza a construir, un profesor de historia comienza a dar clases y a investigar y escribir libros, un médico a atender pacientes. Yo soy de Letras. Mi primera clase de teoría literaria fue chino absoluto durante algunos meses. En mi último año, yo ya leía como una profesional, daba clases y escribía artículos de investigación. Cuando llegué a Estados Unidos para mi doctorado, mis compañeros americanos recién estaban aprendiendo aquellos que yo enseñaba en mi país y estaban aprendiendo cómo escribir artículos publicables, investigar y hacer su tesis, conocimientos que yo ya traía porque me había profesionalizado. Lo que me abrió la experiencia del posgrado fue el acceso a los enormes recursos que hay en Estados Unidos y me puso en contacto con bibliografía que aquí no llegaba, la diferencia es que yo ya sabía qué hacer con ella.

2) Sobre la organización: Sé que ese es un tema muy traumático para los estudiantes extranjeros (y los nativos!!!!) Sin justificar las llegadas tarde de los profesores, creo que debés saber que mientras que en Middlebury un profesor gana miles de dólares por año (y muchos miles), tiene además recursos para investigar y, sobre todo UN solo trabajo. Los salarios universitarios, cuando se pagan, son de hambre en nuestro país y en casi toda América Latina, lo que obliga a un profesor a trabajar como "profesor taxi". Es normal, por lo menos, tener 3 o 4 trabajos cómo mínimo. Los recursos para la investigación prácticamente no existen y muchas veces deben salir de nuestros propios bolsillos.
En cuanto a la desorganización, no sé como es la de USAL u otras universidades privadas en México o en Uruguay, pero la de la UBA es tremenda, por muchos motivos (falta de presupuesto, burocracia administrativa y estudiantil, etc.) pero no porque no exista un syllabus que diga qué hacer clase por clase. Personalmente, y como profesional de la educación, encuentro muy molesto esto en mis clases en estados unidos, por problemas netamente pedagógicos, cada clase tiene su dinámica y eso merece respeto y tiempo. Eso por un lado, por el otro, siempre me da la sensación de estar tratando con niñitos que todo lo esperan de mi y no con adultos que pudieron autonomizar su aprendizaje. Aquí lo que tenemos es un programa con los temas y la bibliografía general, con pocos recursos (como sabrán se usa mucho la fotocopia, y no porque nos fascine No comprar libros, sino porque no se consiguen o no tenemos dinero para hacerlo, o porque los profesores tienen la gentileza de compartir con nosotros los estudiantes libros difíciles de conseguir o no editados en el país). Retomo un comentario de Court: “el aula es el alma de la clase”. Y creo que ese es el gran desafío de un semestre aquí: sensibilizar ojos, cabeza y corazón frente a las diferencias e intentar comprender una realidad que es diferente por muchas razones (históricas, políticas, económicas) a las que ustedes están acostumbrados.
Ojo, que esto no niega los problemas de la universidad argentina o latinoamericana, de ningún modo, creo que son más graves, y que no pasan precisamente por allí.

Pasando al nuevo tema....

Nos vamos para el lado del arte, la cultura, la música... Quisiera saber cuáles han sido sus experiencias con respecto al medio cultural. ¿escuchan música de los países donde viven? ¿Qué les gusta? ¿Qué no? ¿Van a recitales? ¿Al fútbol (que es cultura!)? ¿A museos? ¿Qué opinan de la relación que la gente de sus países tienen con la cultura, el arte, el tiempo libre?

Un abrazo para todos

Liria



servido por cuaderno-latinoamericano 16 comentarios compártelo

16 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Armiño negro

Armiño negro dijo

Acabo de leer tu entusiasta comunicacion sobre la situacion en la Universidad, y las distintas situaciones con respecto a la Universidad en Sudamerica o en Estados Unidos.
Te escribo desde España, y aún cuando hace ya años que me gradue, aqui seguimos manteniendo contacto con la vida academica a traves de sistemas de formacion continuada, sistemas que si bien en USA los denominan Masters aqui van desde Seminarios a cursos de postgrado, de entrada hay necesidad de especificar las horas o los creditos que conforman cada curso.
La participacion con ser voluntaria esta auspiciada por los propios Colegios Profesionales, empresas e incluso por la Administración, que dentro de los programas incentivados por la UE, pretende que los profesionales participen en un aggiornamiento continuo o bien intercambien sus esperiencias en estos encuentros.
Un cordial saludo y mucho animo en tus actividades.
Armiño negro

15 Mayo 2007 | 07:49 PM

cuaderno-latinoamericano

cuaderno-latinoamericano dijo

E. Noelle Bullion dijo
SOBRE EL TEMA DE CULTURA:

Sentados en la mesa de la cocina de Muñecas 1145, mi padre y yo escuchamos la mezcla de las voces de mi familia nueva con el ritmo de la guitarra que condujo todo.

“Aunque me duela el alma
Y se me quiebre el pecho
Déjame que vaya
A olvidarme tus besos” **

Era una chacarera que me inició a la vida tucumana, a mi hogar nuevo, y era con una chacarera que despedí a mi padre para empezar mi experiencia en el extranjero. Aunque tradiciones son distintas acá, la música folklórica me llamó la atención aún más: ¿qué es, me pregunté, esta música con tanto alma? Esta música que siempre está en el fondo – y en vista plena – de la vida tucumana, es la música que se escucha durante los asados y son las canciones que siempre toca mi hermano anfitrión.
Aunque el folklore es algo distinto de la cultura norteña, en Tucumán es más como una idea de último momento. Es tan común que no le da mucha importancia en la vida cotidiana. Sí, hay un museo folklórico en Tucumán, pero – según la gente con quien he hablado – no es más que una cama y algunas mantas (necesito visitarlo cuando tengo tiempo)… Tucumán, es decir, tiene una cultura interesante porque es una cuidad de NOA (Noroeste Argentina) pero es, sobre todo, una ciudad. Eso significa que es más cosmopolita y moderna que el campo, donde se practica las tradiciones folklores actualmente. En examinar la palabra folklore, se puede ver esto, porque significa el “lore” – las historias orales – del “folk” o gente del campo. Por eso, en una ciudad, estas historias orales del “folk” son ahogadas por el ruido del tráfico, de las personas vendiendo cosas en la calle y por la modernidad.
También, en Tucumán, las tradiciones folklore son parte de la escena musical pero, para los jóvenes (excepto mi hermano anfitrión o otros), la música electrónica o la cumbia son más populares. No quieren, como muchas generaciones jóvenes hoy en día, buscar su identidad histórica sino son influidos por la moda internacional o popular (que usualmente es internacional). El desafío queda en la comunicación entre la cultura del pasado y lo del presente en la ciudad. Además con la tecnología (MP3, Internet, etc.) la música y cultura global es más accesible a los jóvenes de la generación en que la tecnología ha sido presente casi toda la vida; ellos hace baile árabe, miran MTV, conocen la música popular de los EEUU mejor que yo (y me hace “exámenes” con las canciones bajadas en sus celulares)… pero existe un rumbo tradicional que no se puede negar acá. El folklore que baila mi madre tucumana cuando lo escuche y siente bien, la cumbia que aprendí bailar en una fiesta grandísima de disfraces (y que bailé por cuatro horas seguidas) y las frases muy norteñas que se usa en la vida cotidiana.
Hay un enfrentamiento entre la cultura tradicional y moderna que no es infeliz; solamente es una etapa nueva para la mezcla de ideas que, en el pasado, resultó en tradiciones distintas. Por ejemplo, fui a una muestra de arte que consistía de fotos sacadas con un celular: innovación y una fuente nueva de cultura salieron de la tecnología de la generación joven. Tal vez el choque de la tecnología de hoy y la cultura del pasado combinará para un “folklore” nuevo del futuro.

**El recurso de las letras de la canción es una página de internet en que se puede escuchar la canción. Les recomiendo que la escuchen, es una canción buenísima:

1. http://folkloreargentino.blogspot.com/2006/07/deja-que-me-vaya.ht...

17 Mayo 2007 | 04:21 AM

ashleigh-parsons

ashleigh-parsons dijo

Despues de hablar con Noelle en Cordoba, y especificamente despues de leer sus comentarios sobre, tengo ganas de ir a Tucaman porque me parece que es muy distinto de Buenos Aires. Noelle, trate de visitar la pagina web pero no funciono. Podes mandarmela otra vez? Y quizas otra musica de "Folklore?"

Ahora bien, ayer tome te con Courtney y estabamos hablando sobre el tema de la cultura aca y como va a estar dificil regresar a los estados unidos donde la gente no toma el tiempo tomar algo con amigos tanto como la gente aca. Es parte de la cultura aca. Un ejemplo perfecto: solo en pocos cafes es posible tener cafe/te para llevar...Otro ejemplo de este tiempo de "tomando tiempo" es la manera en que toda la gente da besos para saludar. La cultura aca es muy carinosa y a mi me encantala.

Otra tradicion que me gusta mucho es la de mate. Paso muchos domingos leyendo en los parques cerca de mi casa y cuando hay sol y es un buen dia, seimpre hay un monton de familias y amigos jugando futbol, andando a bicicletas, caminando, tomando mate, y disfrutando el dia. Otra vez, es un ejemplo del papel importante que los amigos y familia juegan aca en Buenos Aires. Me gustaria llevar esta tradicion de mate pero ademas de pasar tiempo hablando con amigos, familia conmigo cuando regreso a los EEUU, porque creo que es re importante en la vida.

En cuento al arte y la musica, voy a ir al espectaculo final de Julia Bocca este fin de semana con Irene y Patricia (mi familia aca) y estoy muy emocionada. Fui al teatro opera hace 1 mes para ver el show "Tango Jazz" y fue increible. Me encanta toda la musica aca, pero especificamente, yo prefiero Bebe (para salir) Piazzolla (durante la cena) y otras tambien. Pero me gustaria tener mas artistas de aca, entonces, si tienen recomendanciones, por favor, mandanmelas!

17 Mayo 2007 | 04:23 PM

Derek Polsinello

Derek Polsinello dijo

Puedes decir que el fútbol, acá en Suramérica y especialmente en Buenos Aires, tiene su propia cultura. Desde mi tiempo en Buenos Aires, fui a dos partidos, uno de San Lorenzo y otro de Boca y las experiencias fueron locas, como nada he experimentado en los EE.UU. La pasión de los aficionados, el amor por el juego, la expresión en los ojos de la gente, todo de eso es muy evidente si uds. van a una cancha. Me parece que a las canchas, no hay reglas en relación a la conducta de los aficionados y me gusta eso. Acá, antes de un partido, los aficionados beben MUCHO y comen juntos, es como una tradición y una manera de vida. Ellos cantan las canciones del equipo y en general, hay un sentimiento de fraternidad entre los aficionados, algo que es muy espectacular. En los EE.UU., me parece que este sentimiento de fraternidad no existe para los equipos y entre los aficionados. Claro, tenemos equipos y aficionados que tienen mucha pasión y una gran historia (como los Red Sox y sus aficionados, los Raiders y su legión, los Yankees, y muchos más equipos.) SIN EMBARGO, es evidente que hay mucha más pasión y una fraternidad acá que en los EE.UU. Anoche al partido de Boca, había una lucha muy cerca de mí y la fue entre aficionados del mismo equipo. La policía o la seguridad no pararon la pelea. En los EE.UU., la seguridad habría parado la pelea y los aficionados habrían dejado el partido. No acá (Y que bueno!) También, muchos aficionados tiran muchas cosas en el campo. En los EE.UU., eso no existe y si eso ocurre, el aficionado que tiró la cosa tendría que salir. El ambiente a los partidos es como nada a los partidos en los EE.UU. Por eso, puedes decir que acá el fútbol tiene su propia cultura.

Voy a recomendar que cambiamos este sentimiento en los EE.UU. Nuestros partidos y nuestros aficionados en los EE.UU. están muy tímidos y tranquillos en relación a los partidos y aficionados acá. Nuestros aficionados deben beber y comen mucho antes de un partido. Sí, tenemos “tailgates” pero ESO ES NADA en relación a que ellos tienen acá. En nuestros estadios, debemos tener secciones para “los aficionados locos,” como la sección popular acá. Y finalmente, los precios para la admisión y los boletos son TAN caros en los EE.UU, es ridículo. Acá, los boletos son muy baratos. BUENO, puedes decir que las economías de los EE.UU. y la Argentina son muy diferentes y que en los EE.UU. tenemos pagar más porque nuestros estadios son más lindos o cualquier cosa, pero en realidad, es porque elegimos pagar los precios. Podemos hacer cambios! Vamos a los días viejos, los días dónde lo no costó un brazo y una pierna para un boleto. Acá en Buenos Aires, el fútbol es aparte de la cultura y la experiencia argentina. En serio, en los EE.UU., la pasión y el ambiente a los partidos no van a ser como la pasión y el ambiente acá. Nada va a cambiar. Hay muchas regulaciones, leyes y costumbres en los EE.UU., que previenen eso cambio. En total, siempre tendremos costumbres diferentes y estilos de vidas.

El Fútbol acá es un pasaje de la vida y lo tiene su propia cultura. Esté sentimiento es fantástico y pienso que es esencial que cada de uds. van a una cancha o un partido. Hágalo por favor. La experiencia es increíble. Sin embargo, si uds. van, es esencial que beben mucho y comen choripan antes del partido. Suerte.

18 Mayo 2007 | 05:55 PM

Ellen Marrone

Ellen Marrone dijo

Qué bueno que nos ha recordado de los eventos culturales. Tenemos un mes más para aprovechar todo…¡especialmente el $40 que Middlebury nos regalará para los recorridos culturales! Para mí, la “cultura” es MUY importante. Mientras no me gustan muchísimo las películas porque prefiero salir y conocer gente, me encanta la música, los deportes, y la arquitectura y murales públicos. En Guadalajara, se puede encontrar todo.
Lo que me llamó la atención primeramente era la música banda que venía de cada camioneta que me pasaba las primeras semanas de estar aquí. Claro que, con eso, necesité buscar más y conocer la música con su cultura propia. Fui a una fiesta de pura banda en vivo y aprendí a bailar. Me gustó, pero no mucho porque no me gustaba sentir como una principiante. Usualmente, soy muy buena para bailar y esta música me puso casi en la posición más baja de la fiesta en cuanto a mis habilidades. Pero, con tiempo, aprendía más y me gusta más la música ahorita. Todavía, no puedo escucharlo siempre en mi casa porque la percusión es demasiado fuerte y, pues, ya tengo mis géneros favoritos de la música. También, la mayoría de mis amigos de la escuela no les gusta la banda y, pues, quiero salir con ellos a lugares que son también interesantes para ellos.
Claro que, porque estoy aquí en Jalisco, el mariachi es muy importante. Era fácil para enamorarme de la mariachi porque es tan romántica y habla de “mujeres divinas,” corazones rotas, y otras cosas que me enternecen. A veces, sentamos en los bancos de la Universidad cantando canciones famosas de tipo mariachi…usualmente no puedo tomar parte de la ridiculez, pero cuando puedo ¡siento muy mexicana!
Para terminar con la música, quiero platicar sobre la salsa. Ay, la salsa. Tomo clases en mi gimnasio de cardio salsa para darme un poco más confianza para las noches cuando salgo para bailar la salsa. Ay muchos lugares aquí que son buenos para la salsa (o la cumbia, un primo un poco mas despacito que la salsa, famosa en México). Me divierto mucho salir con unos amigos y bailar…¡soy orgullosa que tengo ritmo a pesar de que soy gringa!
En cuanto a los murales, tenemos unos buenos aquí en Guadalajara de Orozco. Es impresionante ver su maestraza en cuanto a las perspectivas: él pintó en cúpulas, paredes largas, techos inclinados—y todo salió perfecto. También los temas son muy interesantes: usualmente son críticas sobre la cultura, los seres humanos, y la política. Mientras mirando los murales, se puede ver los espacios y la arquitectura de los edificios en que pintó Orozco. De hecho, sus murales usan y llaman la atención a la arquitectura.
Finalmente, quiero comentar que también fui a un partido de fútbol de las Chivas (de Guadalajara). Pero no quiero decir más que era las semifinales y perdió el equipo—era muy triste.
Pues, claro que la cultura para mi es muy importante y, de hecho, toda la experiencia aquí es sobre la cultura: los modismos, la comida, la manera de ser que la gente aquí. Estoy tratando de sacar todo que puedo…y especialmente ahora porque tenemos un mes más. :(

Ellen

23 Mayo 2007 | 07:56 AM

Ellen Marrone

Ellen Marrone dijo

Quiero comentar sobre lo que escribió Derek sobre las diferencias entre los aficionados de los deportes de Buenos Aires y de los EE.UU. Como estaba reconociendo él, sí, hay fanáticos y camaradería entre el publico en los EE.UU. igual que aquí en América Latina. Necesito decir que nunca he visitado Argentina, pero de lo que estoy mirando aquí en México y lo que he visto en los EE.UU., creo que hay locos, y un sentimiento que les junta, por las deportes en todos lados. La gran diferencia es el tipo de deportes que le da a la gente el ánimo de ser grandes aficionados. Alguien me platicó hace unos años que el fútbol no era tan popular en los EE.UU. debido al ritmo del juego: no deja mucho tiempo para anuncios durante cada partido y, pues, somos un país supercapitalista y por eso, los “lideres” no lo querían. No se, pero es interesante el postulado.
También, lo que dijo Derek sobre los precios de los eventos—cualquier—es importante fijarse. Mientras los salarios son más bajitos aquí en México, creo que el precio de los evento es todavía más bajo en comparación del los salarios que en los EE.UU. Si, la gente se puede entrar en los partidos importantes (no sólo como el segundo partido de la temporada). También en los parques, cines, antros o barres, todo es mucho más barato que en los EE.UU. Posiblemente es por eso que la gente usa los espacios públicos más que en los EE.UU. Aquí, la gente (salvo los indígenas, a mí parece) siente un poco más bienvenida participar en la cultura publica o popular. Pero, posiblemente, estoy pintando una imagen demasiada bonita y sencilla…
Y a Francie, no pienso que somos todos tan cuidadosos con las “gérmenes.” De hecho, soy un poco menos prudente en cuanto al agua aquí que la mayoría. Posiblemente esta idea de las “gérmenes” es más algo de la clase socioeconómica que el país. También, creo que la idea de compartir algo como una bebida con un maestro no es tan rara—es sólo que somos mucho más preocupados por los rangos en la Universidad que en América Latina (según yo).
Y en cuanto al tiempo pérdida, esta idea sólo viene de una persona de la cultura Americana (pues, sí, hay otras también). Según muchos de ellos (y, francamente, yo también), ellos están viviendo—y más que nosotros. ¿Por qué se necesita hacer todo a correr en vez de relejarse y disfrutarse? Para los del coro, el tiempo para conversar y descansar no es una pérdida sino justo un elemento de una vida contenta y sana. Pienso que ellos valoran su tiempo más que nosotros: tenemos sólo poco tiempo en la Tierra ¿por qué quiere gastar todo de prisa y de preocupar si está usando todo el tiempo eficientemente? ¡Diviértale! ¡Relájale! (…es decir, si tenga la opción).

Ellen

23 Mayo 2007 | 08:38 AM

Moriah Helms

Moriah Helms dijo

Como otros han dicho acá, yo creo que sería difícil regresar al horario de los EEUU. Allá, parece que nunca tengo mucho tiempo libre, pero acá hay siempre tiempo para tomar un café, ver un amigo, tomar una siesta. ¡Me parece que aún hay más horas en el día! En los EEUU, la gente están todo el tiempo ocupado para que no “pierden” tiempo, pero la idea de perder tiempo es una construcción cultural que no existe tanto acá. Cierto, eso resulta a veces en menos eficiencia. Por ejemplo, a mí me parece que esperar en la cola del banco para dos o tres horas es una gran pérdida del tiempo, pero para la gente acá es normal y no les preocupan. Y al fin, el sacrificio de alguna productividad resulta en más tiempo con la familia, amigos, y también menos estrés. Aun creo que la actitud hacia el tiempo, que permite a la gente relajar y pasar más tiempo con la familia, resulta en más felicidad.

Una manera de pasar el tiempo que no me gusta mucho es mirar la tele, una cosa que hace mi familia acá todo el tiempo. Bueno, mi familia en los EEUU no mira la tele casi nunca, entonces yo tengo una perspectiva diferente de algunos. Pero también leí en el diario hace dos semanas que 48% de los argentinos no han leído ni un libro en 2006. (Pero cierto pueden decirte lo que pasó en la casa de Gran Hermano ayer.) Eso me parecía increíble, pero después me di cuenta que las bibliotecas públicas no son tan comunes y los libros son caros, cosas que obviamente lo hace más fácil mirar tele que encontrar un libro, pero todavía creo que es una lástima.

Soy de acuerdo con lo que Noelle dice sobre la mezcla entre la vida de lo “folclórico” y lo moderno. Tengo un amigo que toca la guitarra y canta folclórico todo el tiempo, y es divino. Es su trabajo (canta en bares), pero lo hace en todo su tiempo libre también. Al otro lado, tengo unos amigos que están obsesionados por todo “americano,” sobre todo el rap: nuestras conversaciones consisten en ellos preguntándome si conozco tal o tal rapstar. Pero a pesar de muchas influencias de los EEUU (en música, moda, etc.) pienso que los tucumanos no están en ningún peligro de perder su propia identidad. Hay un orgullo de ser tucumano, y no es egoísta, pero quieto y auténtico. Hay una música, un arte, una cocina, y una manera de vivir que solamente se puede llamar “bien tucumano.” Y aunque yo extraño a veces la diversidad de todas estas categorías, yo he aprendido estar contenta con lo que hay y aun gustarlo más por ser único. Una tarde tomando mate con amigos mientras uno canta folclórico es una tarde muy bien pasada.
-Moriah

24 Mayo 2007 | 05:34 PM

Elaine McGlaughlin

Elaine McGlaughlin dijo

Cuando pienso en la idea de la cultura y el tiempo libre en Buenos Aires, tengo que empezar con mi observación de que una ciudad tan metropolitana e internacional va tener muchas influencias de otras culturas. Para mi, Buenos Aires no es tan distinta (pero seguro que hay muchas diferencias) que Nueva York, o mejor dicho, sería más parecida a Nueva York que a Tucumán, por ejemplo, en términos de cualidades de una ciudad. Hay un montón de turismo, muchos museos, muchas instituciones de otras culturas, dedicadas a difundir sus propias tradiciones a través de Buenos Aires (como el British Arts Center), y, por supuesto, muchas oportunidades de gastar dinero en un evento "cultural." Esto me encanta. Me encantó ArteBA, a que fui la semana pasada, me encanta todos los museos, y por supuesto, me encanta los partidos de fútbol. Pero creo que la actitud de la gente ante "lo cultural" acá depende, como en cualquier otra parte del mundo, de las preferencias y intereses individuales de cada persona. Por ejemplo, mi hermana porteña nunca va a los museos. Creo que ella fue a la fería del libro, pero no tiene mucho interés (o parece no tener mucho interés) en los artes y lo cultural de Buenos Aires, Argentina, y el resto de América Latina. Ella tiene mucho más interés en la cultura "pop" de los EEUU y de Inglaterra- les juro que ella sabe muchísimo más sobre todos las series estadounidenses, incluso las series pasadas, que yo. A veces me siento un poco avergonzada. No obstante, un día me dijo que le encantaría saber cómo bailar tango. La pregunté si iba a notarse en clases, para aprender el baile. Me dijo que no, por supuesto que no, pero que si algún día el conocimiento de cómo bailar tango cayera del cielo a su cabeza, estaría contenta. Entonces. Este es sólo un ejemplo de una persona y sus preferencias específicas. Buenos Aire tiene mucho que ofrecer para una persona que le gusta los artes, sin duda. Pero a la vez estoy un poco celosa de Noelle y Moriah y sus vidas "bien tucumanas" porque creo que una existencia así es imposible, incluso antitética, al contexto de una ciudad tan grande y internacional como Buenos Aires-- hay más influencias, más diversiones, y para mí, la cultura "auténticamente" argentina se puede perderse un poco en la mezcla. No es decir que el tango, por ejemplo, está muriendose-- nada de eso-- sino que en el contexto de una ciudad metropolitana y turística, toma otro papel adentro de la sociedad, un papel que lo aleja de sus raíces originales.
Ahora bien, después de todo eso, quiero hablar sobre un aspecto de la cultura que me parece re-importante acá, y que también tiene mucho que ver con el tiempo libre: el asado. A mí me parece que el asado es una cosa en que el disfrutar del tiempo pasado con amigos tiene tanta importancia como el de la comida misma. Un asado tiene todos los elementos para un buen tiempo argentino: comida, cerveza, amigos, y mucho tiempo para charlar, y charlar, y charlar. Cuando fui a un asado en la casa del (ex!) novio de mi madre porteña para el día del trabajador, empezamos a la una, y yo hice planes con una compañera de clase para las cinco de esa tarde. Error. Resultó que necesité llamar a mi amiga para cambiar nuestra reunión a las siete, porque obviamente, cuatro horas para un asado nunca resulta bastante. También me parece que un asado no discrimina entre las clases sociales-- todo el mundo tiened asados, si tienen bastante carne y una parilla-- mientras que los museos, la ópera, el ballet sí tienen sus propias audiencias, generalmente de las clases más altas. De todos modos, ya sé que cuando vuelvo a las EEUU (falta mucho, igual, pero en este momento es un reflexión espantosa), voy a extrañar la carne deliciosa, las charlas amistosas.

26 Mayo 2007 | 07:27 PM

cuaderno-latinoamericano

cuaderno-latinoamericano dijo

de E. Noelle Bullion
Quiero responder a los comentarios de Elaine (y de Ashleigh) y los otros "porteños" en respeto de la diferencia entre Buenos Aires y Tucumán.
Hay dos lados de la vida tucumana, que pueden tener ventajas o no: sí, estamos, Moriah y yo, en una ciudad más pequeña con menos extranjeros, que significa que estamos más involuncradas en la vida cotidiana acá. Además, hay opciones de tener experiencias culturales (por ejemplo, mi recurso, el periódico "La Gaceta" de Tucumán dice que hoy hay una fiesta andalucía en el Parque para celebrar los raices españoles) que pueden ser más profundas porque son más pequeñas. Pero, estar en una ciudad más pequeña, al mismo tiempo, significa tener menos opciones. No puede elegir entre oportunidades tanto como en Buenos Aires; es más dificil encontrar actividades o encontrar ingredientes internacionales (por ejemplo, la búsqueda para pasta de maní era muy difícil, solamente lo conseguí en Mendoza... igual que el fracaso de mi diccionario y la búsqueda graciosa de Guindado para los tragos "cosmopolitan" que quiero hacer para mis amigas -- miramos "sexo en la ciudad" juntas...). En la ciudad pequeña, hay menos recursos.
Pero, eso es mejor en unas instancias, porque no tengo que decidir entre un montón de obras o muestras, juegos o festejos: no siento como si estuviera perdiendo algo todo el tiempo...
Sí, la vida "bien tucumana" es así: para el primer semestre, me alegre estar una parte real de la vida acá, de estar vínhculada entre lo cultural y cotidiano de esta ciudad. Pero creo que "el tener recursos" en Buenos Aires (y con el movimiento internacional) me fascina más como una persona, pero es lo que sé de mi vida: me conozco, es para mí... pero para "la experiencia en el extranjero" creo que Tucumán era una decisión buenísima, porque la cultura acá si tiene más sabor original del norte, de argentina, aunque todavía estamos en el mundo moderno.

27 Mayo 2007 | 05:05 PM

steve-head

steve-head dijo

Pues, aquí en México como cualquier otro país latinoamericano la gente se vuelve loca por el fútbol. Tuve la suerte de ir a un partido entre dos de los equipos de la ciudad donde estoy viviendo ahora aquí en Guadalajara. Pagamos por los boletos baratos para tener una experiencia más verdadera en términos de cuales boletos la gente normalmente compra. Allí nos sentamos con el estadio atascado de gente, cada silla llena, algunas más que otras por las personas gordas que las llenaban. Me parece ya normal ver a mucha gente gordísima aquí, pues no puedo hablar sin reflejar en mi un propio engordamiento. Después de llegar aquí a Guadalajara superflaco por el hecho de que no había comido casi nada en China (la comida ni tiene buen sabor y obviamente no tiene nada que ver con la comida china que comemos en los Estados Unidos) empecé a engordar pero a una tasa sorprendente. En un periodo de dos meses había aumentado mi peso a 10 kilos. Pues, regresando a mi cuento del partido, por supuesto casi cada persona ya había agarrado una cerveza y unas papas para engordarse más mientras que disfrutaban el partido. De hecho es común para la mayoría de los mexicanos que empiecen la fiesta al medio día, horas antes del partido para que lleguen ya borrachos y no tengan que pagar por la cerveza costosa. Por supuesto, como causa de la cerveza o el hecho de que durante un partido contra un rival fuerte es aceptable, la grosería empieza a salir de las bocas de cada uno. Frases como “chi$#@ su madre” salen aún de las bocas de viejitas y niños. Aprendí un silbido nuevo que significa lo mismo que la susodicha frase y fue creado para que los árbitros pudieran escuchar el sentido del aficionado sobre el ruido de los demás. El partido era muy bueno y jamás olvidaré esa experiencia, la pasión, la gente ruda, la cerveza de mi vecino volando hasta mi cara cuando metieron un punto para las Chivas, etc. La gente de México se emociona mucho en los partidos de fútbol porque es el deporte nacional y casi como una telenovela. Siempre hay peleas entre los jugadores y partidos bárbaros entre rivales con muchos de los jugadores haciendo trucos para ganar penales del árbitro. La gente común se mete en la energía del partido casi como si estuvieran influyendo el resultado del partido con sus gritos. Yo me encuentro igual a ellos.

30 Mayo 2007 | 07:23 AM

steve-head

steve-head dijo

Este comentario es para Ellen. Oye, ¿Encontraste difícil bailar banda? Yo tengo la idea de que bailar banda es nada más que extender las dos piernas de la mujer para que pueda subir a la pierna de un hombre, más o menos rascándose los dos. No sé si tiene movimientos difíciles, pero de lo que yo he visto, me parece mucho a cómo bailamos en los Estados Unidos, por ejemplo en Middlebury u otras universidades. Es una manera de acercarse a una mujer, más que harías si fueras en otra situación. Además, me parece mucho más común aquí en el norte donde la influencia desde el estado de Sinaloa y la cultura de los Estados Unidos ha alcanzado, pero cuando pasé un rato en Chiapas hace algunos años, las mujeres con quienes bailaba eran fuertes católicas y no estaban tan listas para bailar así, aunque me gustaría pensar que mi personalidad las convenció al final. Pues, como mujer me imagino que tú no tenías ningún problema en encontrar a un hombre listo para mostrarte los movimientos sexuales que son los de banda. Cuéntame de cómo la ves…

30 Mayo 2007 | 07:39 AM

cuaderno-latinoamericano

cuaderno-latinoamericano dijo

UN CAMBIO DE ACTIVIDADES

Culturalmente, mi experiencia en Buenos Aires ha sido una de las más raras de mi vida. Antes de llegar a Buenos Aires, todos me habían dicho que iba a tener un montón de tiempo libre, y yo pensaba dedicarle ese tiempo a mis estudios de música. Tres meses más tarde, apenas soy músico. ¿Qué pasó? Al principio, yo estaba muy involucrado en la cultura musical acá en Buenos Aires. Canté con un coro grande, salíamos de Buenos Aires para dar conciertos en la provincia, y un fin de semana viajamos a Santa Fe capital para presentar la obra que estábamos cantando, “La pasión según San Mateo” de Bach. Empecé a estudiar con el barítono más famoso de Buenos Aires, Víctor Torres. Pero nunca encontré dónde ensayar. Mi anfitrión me había encontrado una sala que quedaba a la vuelta de mi casa, pero no era para músicos clásicos, eran salas para bandas de metal, y las salas eran como celdas. Salía de las salas sintiéndome agotado y deprimido por haber pasado la tarde en tal ambiente. Cuando ensayaba allí, no sentía estar progresando. Después encontré otra sala que quedaba en el centro, cerca del Obelisco. Cobraban 10 pesos por una hora, y el piano estaba tan desafinado y degradado que no valía la pena viajar los 45 minutos de ida y 45 minutos de vuelta para ensayar por una hora. Además, la única luz de la sala era fluorescente, y parpadeaba, lo cual siempre me daba jaqueca. Finalmente, no podía ensayar en mi casa, porque mi anfitrión siempre está, y el único espacio para ensayar es en la cocina-comedor donde él siempre está ensayando con su guitarra. Poco a poco, perdí la voluntad para buscar dónde ensayar. También dejé de estudiar con Víctor Torres. Me parecía absurdo pagar 100 pesos por una clase si no estaba ensayando. Canté con el coro hasta el 6 de mayo, y la verdad es que cuando terminó, me alegró. ¿Y por qué perdí interés en música clásica acá? Porque dejó de conmoverme. Para mí, música siempre ha sido una fuente de alegría, algo que no encontraba en mis actividades musicales acá. Y además, esa alegría provenía de las influencias mundiales que inspiraban mis composiciones clásicas. Con música clásica, encontré una comunidad muy cerrada y únicamente argentina. Yo era el único extranjero, y mis compañeros, menos uno que sigue siendo mi amigo, carecían de conocimiento de otras culturas, y muchas veces, hablaban en términos racistas de otras culturas (sobre todo otras culturas latinoamericanas). No estoy acostumbrado a estar en comunidades homogéneas. En Middlebury, mi comunidad es una mezcla de norteamericanos, sudamericanos, europeos, iraníes, palestinos, israelíes, afganis, etc. Hay tantas culturas que se suelen encontrar en una misma habitación que me he acostumbrado a estar siempre entre MUCHA diversidad. La razón por la cual hay tanta conexión entre un grupo de personas de tantas culturas super distintas es que todos nos sentimos un poco “perdidos” en el mundo, no sentimos parte de una sola cultura, sino una cultural más mundial, esa cultura carece de patriotismo, de nacionalismo, etc. He encontrado que en mucho de los grupos de jóvenes argentinos, y MUCHO patriotismo. Además de todo esto, me sentía muy aburrido con música clásica, no sentía la alegría que siempre me daba música, sobre todo en los conciertos de “La pasión según San Mateo.” Todo cambió cuando empecé a salir con una amiga de ecuador. La conocí en mi clase de francés en el Centro Universitario de Idiomas, donde fui no para aprender francés, sino para conocer a más gente. Una noche después de clase, Daniela y yo caminábamos para el subte, cuando me preguntó qué música me gustaba. Le dije: salsa, merengue, reggaetón, hiphop, lo que tenga un buen ritmo para bailar. Ella aplaudió, y sonrió. Como yo, siente una falta de alegría entre nuestros compañeros, sobre todo en la música electrónica que suelen escuchar. “No la soporto!” me dice Daniela de música electrónica. Con Daniela, conocí a una comunidad de estudiantes extranjeros y argentinos con una perspectiva más internacional. Jóvenes que les gusta bailar, que no hablan en términos racistas, y que proyectan alegría, y que saben bailar!!!

Poco a poco, he ido construyendo una red de contactos extranjeros que están involucrados en la cultura artística porteña, que no sea una cultura clásica. Por Susana Rivero (una cordobesa que enseña en la Escuela Española), conocí a Juanjo Velandia, un fotógrafo colombiano por quién conocí a Alejandro Landes, un documentalista cuya primera película “Cocalero” se mostró en Sundance. Me invitaron al estreno argentino, y después del estreno, hablé con Alejandro (un ecuatoriano-estadounidense-brasileño) sobre la posibilidad de traer la película a Middlebury. Ahora estoy intentando llevar a cabo este proyecto, hablando con profesores allá tanto como el equipo del documental (el cual sigue la candidatura de Evo Morales en Bolivia.) Es este contacto con la cultura artística acá en Buenos Aires que me divierte y que me estimula, y la verdad es que estoy mucho más contento dedicar mi tiempo a comunicarme con gente como Alejandro Landes que sentirme agotado en una deprimente sala de ensayos en el centro de la ciudad.

Durante estos últimos meses, he tenido la oportunidad de reflexionar sobre mi educación, sobre mis metas, etc., y me he dado cuenta de que no quiero ser cantante de ópera, que en realidad, no me estimula. Con música, estoy buscando algo nuevo, algo más "excitante," quiero aportar algo NUEVO al mundo artístico, y no algo viejo y bastante aburrido. A mí me parece que artistas como Juanjo y Alejandro están haciendo exactamente eso, y quiero seguir creando lazos con esa gente.

30 Mayo 2007 | 08:47 PM

cuaderno-latinoamericano

cuaderno-latinoamericano dijo

Tiempo libre en Buenos Aires. Esta pregunta me interesa mucho. Por un lado, si tenemos mucho tiempo entre clases, (espec. en la USAL) de hacer que queremos, comer en cada restaurante y ir a cada bar que queda en buenos aires. Pero yo no hago eso. Disfrutar la vida asi, me parece, es disfrutar nuestro tiempo en Buenos Aires de una vista muy turistica.
En lugar de salir cada noche, me gusta pasar tiempo con mi familia aca, porque tenemos las oportunidad de conocer gente argentino, y formar una conexion mas fuerte que alguna que encontrariamos en un bar o boliche.
Ademas, fue dificil para me encontrar este "equilibrio" sobre mi vida academica y mi vida social. La verdad es que no tenes que leer cada lectura, y si estudias mucho antes de tus examenes, podes sacar buena nota. En los principios meses aca, esto era lo que hice. Pero, cuando empeze de "hacer mi tarea" realmente, vi que aunque no necesite saber cada cosa de mis clase de literatura para mejorarme como una estudiante de letras, mejoraba mucho en mi capacidad de leer, entender y escribir en castellano.
Pense mucho sobre mi decision de quedarme un semestre mas aca. Sabia que no era una cuestion de la vida social. Claramente hay mas que hacer aca en Buenos Aires, hay mas oportunidades de conocer gente nueva, y visitar a lugares interesantes. Pero tambien pense en mi vida academica aca, que aparte de ser distinto, para mi era peor. No soy este tipo de estudiante que puede estudiar sin ninguno empuje. En Middlebury, los profesores siempre me motivaban, me daban consejo y no me permitian no estudiar. Cuando llegue aca, a una Universidad mas grande, sin la maternidad de Middlebury, me perdi un poco de vista academica. Al final, decidi en quedarme porque aunque no voy a tener la estructura, como un silabus, horarios concretos y profesores que saben mi nombre, tambien aprendere cosas que no puedo aprender en Middlebury, por ejemplo: como tener dependencia en mi misma y no en otras personas, hablar espanol mucho mas mejor, y hacer amigos con experiencias completamente distintas de mias.
Para el semestre que viene tengo algunos gols. Quisiera encontar una actividad afuera de mi vida academica y vida nocturna que me interesa mucho. Quiero aprender para mi, no porque tengo ganas de recibir notas buenas. Y lo mas importante: hacer amigos que seran mas que amigos superficiales, pero con personas con quienes tenga conversaciones reales. Es dificil tener muy amigos cuando venis con un plazo.
Buenos Aires es una ciudad grandisima, y por estos meses pasados me inundaba con sus opciones y propuestas. Para el semestre que viene quisiera tener un control mas fuerte sobre la direccion de mi vida aca.

31 Mayo 2007 | 05:29 AM

Jon Raz

Jon Raz dijo

Como ya he mencionado en otros weblogs, he visto un montón de arte argentino desde que llegué a Buenos Aires. Paso mucho tiempo en los museos y galerias de Buenos Aires a través de mis clases y investigaciones artísticas/arquitectonicas que he tenido que hacer. Además, fui a ArteBA hace dos semanas. Funcionó como una fería commercial dentro de La Rural, y vi una mezcla de obras contemporaneas y modernas de toda Latinoamerica. También hubo unas exhibiciones sobre los líderes de “Pop” Argentino, incluyendo unas obras de Edgardo Giménez y Marta Minujin. Finalmente, Haris me invitió a una fiesta de la fundación artística donde trabaja. La fiesta me ofreció una oportunidad de conocer unos artistas y la gente que constituyen la comunidad artística de la ciudad.

Un tema interestante que siempre discutimos en mis clases se gira en torno la relación entre los artes y las masas. Durante el siglo pasado, hubo un dialéctico entre grupos de artistas quienes debatieron el rol que el arte debía tener con relación a la cultura popular. Las vanguardia argentina, un grupo de artistas argentinos quienes estudarion en Europa y querían traer las estéticas vanguardias de allá, se enfrentaron con los artistas del pueblo, artistas anarquístas de Boedo quienes querían usar un arte más tradicional para difundir mensajes sociales a los obreros argentinos. Por supuesto, hubo una gran diferencia entre las clases sociales de los artistas vanguardias (apoyado por la clase elite), y los artistas del pueblo.

Todavía exista el problema de preserver formas de artes relevantes al público. Hay muchos murales por la ciudad, pero en general, la producción plástica esta dirigida por un élite artistico (y sus patrones aristócratos) que sigue las tendencias del arte contemporáneo de los Estados Unidos y Europa. Hablé con un artista que me dijo su frustración saber que los movimientos modernos de la ciudad solamente constituye un grupo pequeño de personas que ya se conocen. También me parece que hay un crisis de identidad dentro de la comunidad de artistas del país. Especialmente en ArteBA, note que artistas todavía se enfrentan con el tema de la importación de culturas extranjeras. Pienso que aún existe una busqueda para una identidad artística unicamente argentina.

Estoy de acuerdo con Dina. Hay que prestar atención a mi tiempo libre en Buenos Aires porque me queda mucho. Así es—yo no trabajo acá. Aunque tengo clases, solo se reunen tres días cada semana. Tengo que buscar eventos culturales para ocuparme. Yo soy el tipo de persona que deprimiría cuando soy perezoso. Con un mes más en la facu, quiero ocuparme con mis proyectos finales. Con el cambio de tiempo, salgo menos y estudio más… mi vida cotidiana ha tranquilizada mucha.

3 Junio 2007 | 11:15 PM

cuaderno-latinoamericano

cuaderno-latinoamericano dijo

Algo que siempre digo cuando hablo con mis amigos/familia en los Estados Unidos o con conocidos acá es que en cualquier hora del día, cualquier día de la semana, hay algo pasando en esta ciudad para cada persona, cada gusto. Durante su tiempo libre, los porteños ocupa su tiempo haciendo actividades (clases de ejercicio, arte, conciertos), mucho de los cuales son gratis. Un poco de tiempo con el periódico acá y encontré dos ciclos de conciertos de música clásica gratis. Solamente un ejemplo de la multitud de oportunidades culturales (y gratuitas) que existen. Y cuando la gente no están haciendo, son simplemente reuniendo. Yo he encontrado, y imagino que muchos otros tambien, que los vínculos familiares son muy fuertes acá. Cada domingo la familia extendida de mi familia argentian reune en nuestro casa para un almuerzo grande que ocupa varias horas-- mucha charla, vino, compartiendo noticias personales de la semana, debatiendo sucesos recientes. Y durante las tardes los fines de semana yo y mis amigos argentinos reunimos en el departamento de uno o en una plaza para tomar mate. Me da mucho gracia, porque es como utilizamos el acto de tomar mate como excusa para reuinir, es lo que nos unen. Pero simplemente es el nombre del evento (y si actualmente tomamos mate), pero mas que nada es tiempo para charlar/discutir/escuchar música. Es "hanging out" con un nombre más oficial.

En cuanto a la relación entre el tiempo libre y el trabajo, la importancia de las relaciones/vinculos humanos también está sobresaliente. En mi pasantia, mis compañeros trabajan mucho, pero es de primer importancia uno hace el tiempo para saludar a todos presentes en la oficina con un beso al entrar, y a saludar a cada sigiente persona quien viene. Mi pasantía está compuesta mayormente por jóvenes en sus veintes, entonces no se si eso es el caso en otros ámbitos de trabajo, pero tampoco existe mucha división entre relaciones de trabajo y relaciones sociales. Mis compañeros invitan uno a otro a sus fiestas de cumpleaños, salimos a almorzar.

Un comentario sobre el "post" de Moriah acerca los horarios acá. Justo hoy estaba hablando con un compañero de trabajo sobre la diferencia de horarios entre acá y los EEUU, todo está mucho más tarde acá..... almorzamos más tarde, cenamos más tarde, salimos más tarde, y regresamos a la casa más tarde. Pero tampoco es que todo está hecho con menos intensidad, más tranquilo, más tarde. No.... tambien la gente se despierta tempranito y va a la escuela a las 7 de la mañana.

-Charlotte Riggs

4 Junio 2007 | 11:34 PM

Warren Doyle

Warren Doyle dijo

Cuando pienso en el tema de la vida cultural acá en Buenos Aires, hay miliones de acontecimeintos, acciones, actitudes y lugares que llegan a mi mente. Como ha mencionado por mis compañeros, cosas como fútbol, tiempo libre, museos, música y muchas cosas más todos influyen la vida porteña. Con las temas de fútbol y música, pienso que tengo una nivel de comprehensión bastante alta. Juego fútbol uno o dos veces cada semana, y a través este aspecto de mi vida, he encontrado mucho gente amable y intersante. Unos amigos de mi anfitrión juegan fútbol cada martes en una cancha cerca de mi casa, y por suerte ellos me invitaron cada semana. De hecho, martes es uno de mis días favorito de semana :-) También juego fútbol frecuentemente con unos amigos de Francía, y a través de ellos tengo un otro red de amigos intersantes.
Con respecto al música, escucho a varios artistas de America Latina, pero no exclusivamente de Argentina. Hector, mi anfitrión, a veces me da uns discos compacto para escuchar, y sin falta estes artistas son tan buenos. En general, escucho mucho a un grupo de Cuba se llama Los Orishas, pero también me gusta unos artistas de Uruguay, Chile y Argentina. Te recomiendo un grupo de Argentina se llama Los Abuelos de Nada, si tienes ganas a escuchar a un grupo bueno de Argentina. Sin embargo, fútbol y música han sido un parte de mi vida muy importante desde era muy joven. Las formas de música y fútbol son obviamente distinta acá de en los Estados Unidos, pero eso no representó un cambio, o sea, un vida cultural distinta, para mi. ¿En cuales maneras es el Warren porteña distinto al Warren estadounidense?
Acá en Argentina, tengo una nivel de apreciación más alta para los artes, y creo que eso es un resulto de una nivel de apreciación de arte más alta en Buenos Aires. No tengo mucho experiencia con museos o la historía de arte, pero hay aspectos de la vida artística de Buenos Aires que me parece impresionante. Primero son los estatuas que puede ver en todos los lados de la ciudad. Pienso que una estatua es una cosa tan buena para una ciudad, pero en Buenos Aires eso es especialmente verdad. Como discutó Ashleigh, Courtney y unos otros amigas/os, disfrutar su tiempo es muy importante a los porteños. Pienso que eso es una de las razones porque hay tantas estatuas en la ciudad. La gente de acá aprecian belleza de vida más de la gente en los EEUU, con sus trabajos y horarios muy ocupado. En los EEUU, funcionalidad es algo muy importante y lindo al pueblo. En el otro mano, en Argentina cosas lindas (estatuas, parques, arte) son en muchas maneras más importante de funcionalidad. Por ejemplo, la parada del subte cerca de mi casa (Avenida de los Incas al fin de linea B) es como un museo. Hay arte de los Incas en las paredes y carteles explicando el arte. Me alegra mucho cuando vio cosas así en la vida, porque es un celebración de la belleza en la vida. Es muy facil en una ciudad grande y anonimo para olvidar las cosas lindas en la vida, y pienso que las estatuas son un recordatorio constante que vida es linda.

9 Junio 2007 | 03:44 AM

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