Después de cinco meses acá, puedo reflejar sobre las lecciones de este semestre, lo que aprendí. Claro una idioma nueva, como improvisar en una cultura basado en desorganización pero flexibilidad, como vivir en una ciudad grande, como vivir en un país extranjero... todo de este. Claro, superamos un montón de desafilas para aprender y desarrollar, pero, para mí la desafió más grande era la inmersión cultural.
En realidad, el desafío verdadero de la inmersión cultural no es tanto la inmersión en una nueva cultura pero el lanzamiento del viejo. Esta desafió ha conducido mi experiencia, que ha sido marcado por los cerros y valles de emociones, mucho más dinámico que un semestre normal.
Cuando llegamos todos pasamos algo de tiempo como turistas en el país, nosotros no dejamos ningunos valores culturales de los EE.UU. Aprendíamos español y conocimos argentinos pero no actuábamos diferentes. En realidad esta primera parte era fácil para la mayoría de nosotros. Recuerdo experimentando una estado elevado durante seis semanas al principio, nosotros hicimos poca trabaja, teníamos poca responsabilidad, un montón de dinero restante (ahora…no), vida era una fiesta. La parte media del semestre para mí y muchos era la más resistente, ésta era de cuando llegó la inmersión, y comenzamos a sentir el tirón de dos culturas, uno de donde éramos y otra donde estábamos. En esto brecha entre las cultura, encontramos la lucha verdadera. Para muchos, este choque con mucha tensión y estrés, y de allí tomamos dos diversas trayectorias. La realidad es que para vivir en un traslapo de dos culturas es difícil y fastidioso. Algunos se movieron a través y aprendieron vivir como, ser como, Argentina. Algunos otros, fueron la otra dirección y encontraron a más amigos norteamericanos y abandonaron el compromiso de la lengua, y encontraron los bolsillos de cultura americana aquí. En cerca de seis semanas, todos de nosotros teníamos algunos amigos de Argentina, para por el final, vos tenias muchos amigos argentinoso ningunos. La realidad es que ambos grupos dejados feliz y confortablemente.
Americano o Argentina, podemos ser felices y liberar de la tensión en cualquier cultura, es solamente en la intersección que la vida es dura, la imposición de una cultura en otra es qué genera la tensión de estar al exterior. Algunos ejemplos concretos me ayudan a expresar lo que deseo decir:
Muchos americanos expresaron la frustración con los teléfonos celulares acá. Es demasiado costosos para llamar, y masajes de texto de no son fiables y a menudo no son instantáneos, es fácil para faltar crédito en un momento clave y la gente conseguiría frustra a perder a sus amigos mientras que salía. La realidad es que éste es un problema de la imposición cultural. La <<cultura celular>> norteamericana llena de noches basadas en << voy a hacer éste, vos hace ése, vamos a mandar textos y reunirnos luego con dos otros grupos y hacemos otra cosa….>> éste no anda en este país. Los teléfonos de la célula funcionan muy bien para argentinos, quines hacen planes, por adelantado, y los hacen.
Mucho de la gente, como Ben en su post pasado, se quejaron por el sistema educativo también. Que era confuso, desorganizado, o injusto. Sin embargo, anda muy bien para Argentinos, pero cuando usted intenta imponer valores americanos ante él, como la preocupación de cada notito porque efectúa su GPA o otros expectaciones. Otro se quejó por cultura del machismo. Muchos, como Guillermo en su post pasado, lo describieron como una falta de respecta para la mujer. Muchos de las chicas lucharon con esto y sintieron insultado. Parte de este sentamiento es en la aplicación de valores norteamericanos de la etiqueta de la calle y la corrección política en un sistema de Argentina donde cuál es grosero o un insulto es enteramente diferente.
Un área donde yo encontré dificultad era mis exámenes finales. El calendario entero del semestre de mi carrera fue movido detrás tres semanas durante el semestre, empujando mi examen final hasta agosto, tres semanas después de la fecha anunciada pasada. El requisito de Middlebury seguía siendo inflexible para no permitir que dar el final mas temprano, dejándome en la posición de stress con obligaciones en mi país. El problema no es el sistema de Argentina, porque el profesor estaba dispuesto a ser flexible. Ni un problema del programa, que espera que estos exámenes ocurran en cierta ventana. El problema está aplicando la rigidez académica norteamericana en un sistema de Argentina donde todo está desorganizado y no estructurado, pero en el mismo tiempo equilibrado por una flexibilidad interna
El sistema americano se estructura altamente pero es también altamente rígido, los exámenes no consiguen movidos, pero los profesores nunca harían una excepción para que los estudiantes los tomen en un diverso tiempo. El sistema de Argentina es menos estructuras pero más flexible y abierto a la improvisación. Estos desafíos cruz-culturales están todo alrededor de nosotros. Como cuando subo a un taxi, intento para pagar, pero el taxista no tiene cambio, así que conviene en una cierta tarifa levemente más alta o más baja. Fui a fotocopiadoras que no me dijeron el cambio y que me dijeron un descuento la semana próxima. Hay siempre una carencia de monedas, pero he tenido conductores de los colectivos para y cambiar un billete de cinco pesos para mí de su propio bolsillo para pagar las tarifas. Los problemas no ocurren en los Estados Unidos, pero ni existe esta flexibilidad.
Esto es porqué luchamos en el medio del semestre entre la dos cultura, pero a nos vamos feliz después de encontrar uno o el otro. Ambos sistemas andan, hay una armonía interna en los dos. Pero es así que vivir difícilmente entre los dos, y realmente me siento que esto es qué condujo los cerros y valles de nuestras experiencias. Experimentamos dos culturas asombrosas, y cualquier frustración cultural que encontráramos estaba en la travesía de los dos, que está, en mi opinión, es el único quibombo real para nosotros en él la Argentina ~
Chris W.
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