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16 Noviembre 2007
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Mario Ariza dijo
Mario Ariza
El desarollo sustentable y la memoria colectiva.
por ahi viene la bibliografia, y como rayos subo el video?
Decid el filosofó Griego Platón “si vos queréis comprender un pueblo, es mas valioso estudiar su poesía que sus leyes”. Confrontados entonces con la tarea de hacer un trabajo sobre algún tema vinculado al “Desarrollo sustentable” y encontrando que cualquier estudio o reporte sobre temas tan complejos como la pobreza o la corrupción en Buenos aires serian a lo mejor simples y a lo peor mal informados, decidimos en vez estudiar y reportar sobre como el porteño representa los problemas del desarrollo sustentable en la expresión mas anciana y popular, la poesía. Nos concentraremos en la dicotomía mas sobresaliente que presenta el desarrollo moderno de Buenos Aires, la diferencia brutal entre la geografía física y mental moderna de esta cuidad y los mitos y cantos de su años ya pasados. Concretamente, usaremos la dicotomía entre la geografía presentada en los poemas de Jorge Luis Borges, Alfredo di Marco, Enrique Banchs, Rafael Alberto Arrieta., y los vistos panorámicos de la cuidad moderna, para tratar de entender lo que es buenos aires hoy y lo que fue ayer.
Comenzaremos con el primer poeta de esta cuidad, en unas de sus primeras calles. Jorge Luis Borges, en su retorno a Buenos Aires en 1925, después de una larga ausencia tras viajes por Europa, escribe el poema “El Paseo de Julio”. Hoy la calle la conocemos como Leandro N. Alem, y lo que antes por Borges era un “puerto mutilado sin mar, encajonada racha salobre, resaca que adheriste a la tierra” es ahora una avenida amplia cercada por edificios de oficina modernos. En el choque entre las descripciones de esta calle echa por Borges en este poema, donde la canta como el “barrio con lucidez de pesadilla al pie de los otros”, y la facha moderna, limpia, e internacional de la calle hoy es que las preguntas nuestras caen. Es obvio que la calle y el ba rrio han sufrido un cambio completo desde los años tempranos de este siglo. Pero eso no es tan sorprendente, pues la vida es cambio y hasta lo ya muerto cambia de forma. Lo sorprendente es el tipo de cambio que ha ocurrido. Lo que era antes una calle de diversiones, donde vibraba la atmósfera de carnaval durante la noche, es ahora parte del complejo bueoractico gubernamental y financiero internacional. La transición es fácil imaginar, ya que solo basta suponer un influjo de unas firmas internacionales buscando donde tener oficinas cerca de la plaza de mayo, y el renacimiento de un barrio como una zona de comercio.
Pero que tiene que ver este cambio con el desarrollo sustentable? Bueno, el cambio que sufre cualquier lugar, sea un País, una región, una cuidad o hasta una calle, cuando se le enfrentan procesos como la modernización y el desarrollo, no solo afecta la gente que viven en ese lugar o la geografía del lugar, pero también todo la memoria mítica, cantada, o colectiva que esa gente tiene del lugar. Es difícil preguntarlo, pero acoso hoy algún poeta mirara a la calle de Leandro N. Alem y encontrara algo que debiese ser cantado, escrito o apenas recordado? Las fuerza modernizadora es por si una fuerza que mas que asimilar, hace similar todo lo que toca. Mirad el video y preguntarte si esa calle que ves pudiera estar en cualquier otro lugar, en cualquiera otra cuidad, en cualquier otro país? Es fácil pensar que si, y por eso tenemos que reconocer que ha habido un cambio profundo no solo en la Argentina pero en el mundo también. Este “racho salobre que se adherio a la tierra” ha cambiado la decrepitud de cual Borges es Testigo por una mera fachada de modernidad.
Seguimos unos pasos mas y nos encontramos con la vieja estatua de Samuel B. Morse, a que dirigiremos la “elogia de Actitudes Estatuarias”. Claro, pudiéramos haber escogido cualquiera otra estatua de la cuidad que la pudiera haber mejor representado. Quizás la estatua del General Roca, que queda cerca y celebra sus campaña del Desierto. Pero por que elogiar un genocida cuyas acciones establecieron como poder durante décadas los latifundistas que tomaron esa tierra ahora “libre” (pues libre de indígenas). Mejor, dirijamos este elogio a estatua encorvada, cascarada de mierda de paloma y casi olvidada del inventor del código Morse, que permitió por la primera vez la comunicación casi instantánea y que fue que dejo que tomáramos (por bien o mal) ese primer gran paso hacia la sociedad comunicada. “la Carne es breve sobre lo inestable” dice el Poema De Banch, pero también es breve la memoria de los hombres. “dormid confiadamente como Aquiles” dice Banchs, y si, duerme Samuel Morse, mientras la cuidad y el mundo entero vibra y no cesa nunca por lo que el padeció.
Mudémonos ahora a la manzana de luces, el viejo mercado del centro original de la cuidad y la punta de la lanza de la locura del barrio de San Telmo clavada en su mismo corazón. Aquí, en su patio donde tocan música clásica (táctica descubierta por los ingleses que efectivamente barra a los mendigos y destechados de un espacio publico, ya que por alguna razón pocos pueden resistir ese tipo de músico por largo periodos de tiempo), le ponen trampas a los turistas y construyen guitarras. Aqui leeremos el poema “Lucila in Wonderland” de Marcelo Di Marco, poeta activo durante la dictadura militar. Este es un poema de Guerra, que en las secciones no leídas en el video habla de la Guerra las Malvinas y de “Viendo multitudes vivando en plaza de Mayo tenían los ojos atravesados por banderas banderas banderas cuando de lo alto caían gritos y
bastones bastones bastones”. Pero porque leer un poema de guerra en un patio con una honda tan pacifica? Porque no leerlo en pleno Plazo de Mayo, acorralados por los edificios y por los gritos de lo colectivos y los carros que, distinto al grito de protesta, nunca cesa? Quizás porque queremos enseñarles dos corazones distintos. El primero es el corazón que late, que grita, que protesta, que llena la plaza de mayo con furia tan roja como las tripas de proteo que encontramos en el poema. El otro es el corazón que recuerda, calladamente y a veces es tan mudo como las viejas paredes de piedras del callado patio de la manzana de las luces. Toda nación tiene estos dos de corazones, pero uno es visto mucho mas a menudo en las noticias, en la televisión, que el otro, uno grita mas, y por eso la gente lo piensa mejor entendido.
Mudémonos ya del centro, hacia las afueras, hacia los barrios de Buenos Aires. Hemos venido a esta plazoleta escondida en el medio del laberinto del minotauro que es Parque Chas, para leerle un poema de Jorge Luís Borges a las mesitas de jugar ajedrez que siempre se encuentran solas. “Dios Mueve al jugador, y este la pieza./ que Dios Detrás de Dios La trama Empieza” pregunta Borges, y nosotros nos quedamos muy callado para oír la voz de este emprendedor de todo movimiento, pero lo único que oímos es el viento y los gritos de los pibes jugando en la caja de arena al lado. Aquí la cuestión del desarrollo sustentable nos parece muy lejos, ya que hablamos de ajedrez y decimos que “en el oriente encendió esta guerra”. Pero no puede servir de metáfora, para entender cual juego es este que un día transformara esta callada plaza en un “strip mall” o su equivalente argentino. “También el jugador es prisionero /(la sentencia es de Omar) de otro tablero/ de negras noches y de blancos días.” Dice Borges, y recordémonos que ponemos la cuestión del desarrollo sustentable, o sea del cambio que cambia pero no destruye sino recuerda, también sobre un tablero temporal, en cual con mucha suerte jugaran los hijos de los hijos de nuestros hijos.
Ahora a la fuente. Hay mas bellas, hay mas grandes, incluso hay mejores poemas sobre fuentes que el de Rafael Alberto Arrieta, pero cuando le echamos vista a este, situada en uno de los centros de Parque Chas donde convergen 5 calles en una estrella (formación defensiva Napoleónica, que deja defensor posicionar un cañón en el centro de la estrella y comandar esas cinco calles) no podemos dejar de pensar en el jardín durmiente, “en paz bajo el encanto/de la voz musical y quejumbrosa” de la fuente. Esta es una parte callada pero no subdesarrollada de la cuidad. Aquí viven muchos viejos, muchas familias y unas cuantas gentes jóvenes, y aun este barrio mantiene ese espíritu mítico de “barrio” del cual los argentinos tanto hablan. Pero lo perdió Palermo, lo perdió Recoleta, no lo perderá Parque Chas también cuando es enfrentado por ese monstruo del desarrollo y esa canción sin fin el cambio? De veras que no se, pero me gusta pensar que este barrio tiene sus propias defensas geográficas, y que quizás haya hecho su desarrollo “sustentable” por la mera razón de que es innavegable.
Terminamos con la Gente, con lo que mas rápido cambia, con los que me miran sospechosamente cuando le apunto una camera mientras murmurando extrañas palabras. Ya que esta cuestión del desarrollo sustentable es preguntada por ellos y es para sus crías, sus hijos y sus hijas. Mucho depende de la geografía, y mas de la palabras que le atamos a los sitios, pero mas dependerá de esta simple gente, volviendo del laburo por la tarde con solo lo cotidiano en la mente.
16 Noviembre 2007 | 05:11 PM