El Uruguay ha sido reconocido por su sociedad y política moderna en contraste con los otros países del continente. Durante del primer mitad del siglo XX, es conocido como el “Suiza” de Latina América porque de la herencia del Presidente Jorge Batlle y Ordoñez y su implementación de muchas fundaciones de la democracia. Durante estés años, el Uruguay prospera y muchas reformas urbanas solidifican el movimiento hacia democracia. Sin embargo, José Batlle se murió, y la Gran Depresión de los Estados Unidos es sentida por la economía Uruguaya. Sus críticos políticos le echan la culpa a Batlle por las problemas de la economía, y como consecuencia, la política de Uruguay vuelve de ser polarizada. El país se esfuerza para encontrar su identidad durante eses años, y últimamente, los problemas sociales y políticas escalan para provocar algo más destructivo. En 1973, las Fuerzas Armadas llevan a cabo el golpe de estado y Uruguay cae al dominio militar. Desde entonces hasta 1985, la gente del Uruguay es reprimido y experimenta una falta de libertades básicas. Una onda de miedo ha formado una nube sobre la sociedad y las Fuerzas Armadas amenazan a encarcelar la gente por cualquier cosa que consideraban a ser subversión.
La dictadura es recordado por muchos uruguayos como una cicatriz de la historia democrática de Uruguay, porque de la opresión, miedo, y caos que traía al país. Desde que la dictadura cayo en 1985, el Uruguay se ha distanciado de eses años y ha hecho un compromiso a la democracia. Sin embargo, los años y las injusticias todavía viven en las memorias de la gente. Mucha de la gente considera eses años como una regresión en camino de historia, y la memoria sirve para recordar la gente de la importancia de la democracia que goza hoy.
Aunque la dictadura de Uruguay no es tan conocido como las de Chile o Argentina, no es decir que fue menos significante o represivo. El surgimiento de las Fuerzas Armadas que culminó en 12 años de dominio del país era algo muy sutil y gradual. No había mucha violencia porque las Fuerzas Armadas no necesitaban a usar mucho de eso para asumir el gobierno. Ellos eran oportunistas que sacaban provecho de las partidos divididos y sus fracasos de la economía y sociedad.

El Contexto:

En 1830, el Uruguay gana su independencia de Argentina y Brasil. Durante del proceso de independencia, sus partidos tradicionales, los Blancos y los Colorados forman debido a diferencias de sus vistas políticas y sus bases regionales. En los años que siguen, los conservadores del interior de los Blancos pelean contra los liberales urbanos de los Colorados por control político de la Republica. Esta polarización de la gente marcaría la sociedad y política uruguaya durante su historia antes de la dictadura, hasta la década setenta cuando la gente es unida baja opresión común y las libertades restringidas.

A principios del siglo XX, José Batlle y Ordoñez es elegido el Presidente del Uruguay comienza a establecer una nivel de democracia más alta que sería la espalda de su herencia. Durante sus dos mandatos, José Batlle y Ordoñez transforma el país desconocido a una país floreciente económicamente y socialmente. Frustrado con la sistema de coparticipación que dificulta el gobierno de implementar reformas o políticas, José Batlle hace una enmienda a la constitución para dar más poder a la rama ejecutiva. Con menos obstáculos de implementar sus políticas, José Batlle podía establecer la democracia en Uruguay a través de programas de bienestar social y industrialización. Él abarca la populación creciente de Montevideo y aprueba leyes para separar el estado y la iglesia. El divorcia es legalizada, establece la prestación por desempleo, y educación religiosa es quitada de las escuelas publicas. La otra faceta de su herencia es su establecimiento de muchos entes autónomos. Es el crecimiento de Batlle que los principales servicios públicos deben ser en los manos del estado para aumentar inversión de capital y evitar divisas que crean debilidades en las Balances de Pagos.
Hay varios factores históricos que empiezan el Uruguay en el camino hacía la Dictadura. Los fracasos de la economía empeoran después de la Guerra Coreana y animan a la gente elegir los Blancos por la primera vez en 90 años. Los blancos cambian la economía para fomentar la agricultura y sus exportaciones. La dependencia de Uruguay es empeorado durante de esos años, y la economía continua tener problemas a pesar de los esfuerzos contra la herencia Batllista.
Después de la muerte inesperada de General Oscar Gestido, Jorge Pacheco es elegido en 1968. Él dejaría una mancha indeleble en la historia democrática del Uruguay. Él prohíbe muchas formas de expresión, como periódicos y la habilidad para movilizar. Durante este periodo, un organización guerrillera de la izquierda, los “Tupamaros” surgen para luchar contra las limitados físicos de libertad, y para expresar las frustraciones de la gente.
La censura continúa con las artes, por medio de los medios de comunicación, en el diario Ahora, y en el semanario Marcha: alcanzando al cine, al teatro, a la actuación de grupos musicales, y hasta la larga tradición del Carnaval fue censurada. Poco por poco el gobierno estaba tomando control de los aspectos de la sociedad y de la cultura.

“El pueblo realmente desconforme con las injusticias del régimen y que desea un cambio, optará mucho más fácilmente por el camino directo que encarna la organización armada su acción revolucionaria, que por el improbable y remoto camino que se le ofrece por medio de problema, manifiestos o acción parlamentaria”.
-Documento No. 1 (1967)

Los Tupamaros son la surgida izquierda que se forman en respuesta del autoritarismo de Pacheco y la inhabilidad del gobierno a remediar la economía inestable o proporcionar un alivio social. Unido por la intención de recuperar el ‘Antigüismo’ a través sus acciones envés de promesas falsas, el MLN-T no aspiraba a ser “vanguardia exclusiva” de un proceso revolucionario. Se consideran como la esperanza de la izquierda, quien concluyen que “Blancos y Colorados son lo mismo, hay que sacarlos del gobierno”. Durante ese periodo, crece su influencia en la forma de atracos, denunciaciones, y eventualmente, asesinatos.

La Dictadura:

El 27 de junio de 1973, el presidente Juan Maria Bordaberry finaliza sus planes y disuelve el Parlamento por decreto. Ofrece control virtualmente completo sobre el país, el cual es puesto en las manos de los militares resultando en un estado autoritario y totalitario. La acción de la guerrilla, los atentados, los asesinatos, los allanamientos forman un día típico en la vida cotidiana de los uruguayos; las fuerzas militares y la policía torturan al país entero, con la ayuda educativo del EEUU y su agente del CIA, Dan Mitrione. Cientos de personas, no solo hombres pero mujeres están presos, movidos de cuartel a cuartel por el país, algunos muriendo durante su tortura. Hasta los niños sufren; son separados de sus padres y en algunos casos entregados a familias militares que no podían concebir hijos. El pequeño sabor que anuncia los tiempos oscuros que vendrán continua con la prueba de un estado de guerra interno, irónicamente con los votos de los legisladores blancos y colorados. Este acto suprimió los derechos humanitarios, algo que durante la época de la dictadura, el gobierno abusaría menudamente. Allanamientos sin orden judicial, interrogatorios sin plazos, la intervención de la justicia militar en delitos políticos, entre otros hechos, se pondrían en efecto.
La tortura y varias otras vulneraciones de derechos humanitarios empieza a atraer publicidad internacional, Amnistía Internacional se embarca a una campaña contra la tortura en el Uruguay. La intensificación de la represión contra el Partido Comunista no ayuda la reputación tampoco. Eduardo Koch, legislador democrático, denuncia en el congreso que su gobierno no solo es involucrado en la tortura y el asesinato de decenas de Uruguayos, pero que también lo apoya y lo financia. La dictadura se aísla mas y mas del resto del mundo, hasta el punto que los EE UU tiene que suspender su ayuda militar a Uruguay, en orden para evitar la deslustra permanente a su débil reputación adelante los ojos del mundo; estar involucrado, y apoyando un régimen represiva y amoral.
El control ‘totalitario’ del país se debe al sistema autoritario de las Fuerzas Armadas, que ocupaban el estado a través del nombramiento de rangos altos dentro de la armada, por ejemplo coroneles y generales, en los puestos más importantes de la administración pública. Cada tipo de agencia de orden público, cada agencia que se asocia con seguridad, El Consejo de Seguridad (COSENA), los jefes de la policía, etc. son militares. El parlamento reemplazado por la instilación del Consejo del Estado, con civiles cómplices como los nuevos ‘miembros de parlamento’. La gente vivía en un mundo silencioso, sin poder expresarse, llenos de temor de ser encarcelados por decir una de las ‘palabras prohibidas’, de decirle a un vecino un pedazo de información sobre sus opiniones políticas no-conformista, o si que sus relaciones familiares están involucrada con organizaciones o movimientos ‘alternativas’ sería más que suficiente para que su familia desparecería sin dejar rastro. Estas experiencias ahora solo sobreviven el las memorias de la gente que han vivido en aquella época. Es difícil de imaginar ahora, hoy, en este mundo algo como eso pasando, pero si pasaba: el tener miedo de un camión sin identificación pasando por su casa en la media de la noche. El no poder congregar con sus amigos en la calle, de tener que regresar ante cierta hora, todos los derechos que asumimos, sin un segundo pensamiento en ello.
En los 12 años de la dictadura los uruguayos descubrieron cómo es vivir en un mundo como describió George Orwell en su libro, 1984: en un estado totalitario. El termino totalitario se refiere a un estado que tiene control completo sobre, o regula casi cada aspecto de comportamiento publico o privado. En el caso de Uruguay durante la dictadura se puede, adecuadamente, aplicar este termino.
Últimamente, los fracasos del gobierno totalitario conducía a los elecciones civiles en 1985 y la vuelta de dominio civil. Cuando democracia fue restaurado, las condiciones de la economía, la sociedad, y la ciudad física eran muy bajo. La dictadura sería recordado como una cicatriz de la historia de Uruguay.

Tras la Desgracia:

Hoy en día mucha de la gente que vivía baja el dominio puede decirte de los tiempos de privación. Milton Deone fue un miembro de la policía durante de la dictadura, y servio ocho años en la policía. Aunque Milton y su familia gozaban una nivel de protección del gobierno, muchos de sus amigos y familiares eran necesitado de libertades civiles básicas durante la dictadura. Como muchas otras, el hermano de Milton era forzado a salir el país para evitar la persecución de las fuerzas armadas. Era sospecho de siendo un comunista, y durante ese periodo, este asociación puede ser suficiente para encarcelar a alguien. Como dijo en la entrevista, sus sobrinos nacieron en el exterior porque de los actos imprevisibles del gobierno que fueron justificados como el control de subversión.
Milton y otras personas consideran el periodo de la dictadura uruguaya ser una cicatriz de la historia del país que ha sido reconocido en todos lados por su democracia. Milton era una policía no porque el apoyó el gobierno de la dictadura, sino porque había dos lados y una tierra media ente los dos, y el escogió a ser en el lado del gobierno para proteger su familia de las interrupciones de la vida cotidiana de Uruguay en ese periodo. Eso es representivo de las presiones injustas que se imponía por el gobierno de la dictadura.

http://www.youtube.com/watch?v=dyu8MJ40nV4

http://www.youtube.com/watch?v=jE739TrW09o

Bibliografía

Astori, Daniel. El Uruguay De La Dictadura. Montevideo, UY: Ediciones De La Banda Oriental, 1996.

Gesardo, Cactano, and Jose Rilla. Breve Historia De La Dictadura. Montevideo, UY: Edicion De La Banda Oriental, 2006.

Lessa, Alfonso. Estado De Guerra. Montevideo, UY: Fin De Siglo, 2003.

Martinez, Virginia. Tiempos De Dictadura. 1st ed. Vol. 1. Montevideo, UY: Ediciones
De La Banda Oriental, 2005.